A menos de tres semanas de la decisiva segunda vuelta presidencial en Colombia, varios de los candidatos que quedaron por fuera de la contienda optaron por no respaldar públicamente a ninguno de los dos finalistas, Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda, y decidieron dejar en libertad a sus seguidores para que definan su voto el próximo 21 de junio.
La postura de estos sectores políticos marca un contraste con la decisión adoptada por Paloma Valencia, candidata del Centro Democrático, quien tras ocupar el tercer lugar en la primera vuelta anunció su respaldo a De la Espriella. Su posición fue acompañada por el expresidente Álvaro Uribe Vélez, fundador de la colectividad, quien también manifestó su apoyo al candidato de derecha.
Sin acuerdos políticos: millones de votos quedan en disputa entre Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda
Sin embargo, las principales figuras ubicadas en el espectro de centro e independientes han preferido tomar distancia de ambos proyectos políticos y defender la autonomía de sus votantes.
Uno de los primeros en fijar esa posición fue Juan Daniel Oviedo, fórmula vicepresidencial de Paloma Valencia, quien se apartó de cualquier adhesión formal pese al respaldo expresado por la excandidata.
“La mayoría de los colombianos ya sabe qué va a hacer el 21 de junio y yo tengo que respetar eso”, afirmó Oviedo al referirse a la libertad de los ciudadanos para decidir su voto. Además, pidió que la discusión electoral se concentre en propuestas concretas y reclamó más debates entre los dos aspirantes que disputarán la Presidencia.
Una decisión similar tomó la exalcaldesa de Bogotá, Claudia López, quien finalizó en la quinta posición con 225.517 votos. Durante una transmisión en redes sociales dejó claro que no respaldará a ninguno de los dos candidatos.
“Yo por Abelardo de la Espriella no voy a votar, pero que nadie crea que en automático voy a votar por Iván Cepeda”, manifestó la dirigente política. López recordó que en las elecciones presidenciales de 2018 y 2022 apoyó al hoy presidente Gustavo Petro, pero señaló que durante su mandato solo ha recibido “ataques”, razón por la cual decidió no acompañar esta vez la candidatura respaldada por el petrismo.
La exalcaldesa también se refirió a la decisión de su compañero de fórmula, Leonardo Huerta, quien anunció públicamente su apoyo a De la Espriella. Aunque dijo respetar esa postura, aclaró que no la comparte.
“A Leonardo Huerta, su familia y movimiento inscriptor mi gratitud y aprecio. Acordamos que quedábamos en amistad y gratitud mutua, pero también en libertad de tomar una decisión de cara a la segunda vuelta”, expresó.
Otro de los dirigentes que descartó sumarse a alguna campaña fue el exministro Mauricio Lizcano, quien obtuvo más de 53.000 votos en la primera vuelta presidencial.
“No voy ni con el uno ni con el otro”, aseguró Lizcano en un mensaje de video en el que advirtió que Colombia se encuentra “al borde de una guerra civil política”. El exfuncionario defendió la necesidad de proteger las instituciones democráticas y anunció la creación de una plataforma ciudadana denominada Colombianismo, con la que buscará hacer seguimiento al próximo gobierno y vigilar el cumplimiento de sus compromisos de campaña.
Por su parte, Sergio Fajardo, quien superó el millón de votos y terminó cuarto en la elección, tampoco ha anunciado respaldo alguno. En lugar de adherirse a una candidatura, presentó un documento denominado “Decálogo del millón de votos”, en el que expuso diez prioridades para el país y reiteró que “los votos son de cada ciudadano y ciudadana y estos son libres”.
La misma línea fue adoptada por Sondra Macollins Garvin, quien también rechazó cualquier alianza electoral.
“Todos hablan mal de todos luego se unen a repartirse todo, yo seré coherente; haré control y el partido que tomo es irme al lado de la gente”, afirmó.
A esta lista se sumó el Nuevo Liberalismo, partido del que hace parte el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, que anunció que no entregará un respaldo institucional a ninguna candidatura y permitirá que sus dirigentes y simpatizantes tomen libremente su decisión.
Las definiciones de estos sectores son seguidas de cerca por las campañas de Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda, que buscan conquistar cerca de tres millones de votos obtenidos por los candidatos eliminados en la primera vuelta. Ese caudal electoral podría convertirse en un factor determinante para definir quién ocupará la Presidencia de Colombia durante los próximos cuatro años.
