La funcionaria del Gobierno Petro, Juliana Guerrero está en el centro de una controversia luego de que en redes sociales se difundieran denuncias que la señalan de presuntamente participar en actividades de campaña a favor del candidato presidencial Iván Cepeda dentro de la Universidad Popular del Cesar (UPC), en Valledupar.
La denuncia fue hecha por la política Katia Ospino, quien aseguró que la funcionaria habría encabezado un plantón político en la institución educativa, hecho que ha generado debate y rechazo en algunos sectores de la comunidad universitaria.
De acuerdo con las publicaciones conocidas en redes sociales, la actividad habría incluido una convocatoria inusual: asistir en pijama a una denominada “pijamatón”, realizada en la plazoleta de la UPC el pasado miércoles 3 de junio desde las 5:00 de la tarde.
Denuncian posible proselitismo en la UPC: Juliana Guerrero y la polémica “pijamatón” por Iván Cepeda
Según las versiones difundidas, la convocatoria habría estado acompañada de arengas en respaldo a Iván Cepeda, lo que ha despertado cuestionamientos sobre un posible uso de espacios académicos para actividades de carácter político-partidista.
En su pronunciamiento público, Katia Ospino cuestionó la situación y afirmó:“La Universidad Popular del Cesar merece respeto. Los estudiantes no pueden ser instrumentalizados ni la academia convertirse en escenario de proselitismo político. Estas denuncias deben ser investigadas y conocidas por todo el país. La defensa de la autonomía universitaria no tiene colores políticos. La UPC se respeta. Lo que es con la UPC es con todos los que creemos en una universidad libre e independiente”.
La denuncia también fue dirigida a la congresista Jennifer Pedraza, a quien se le informó sobre los hechos ocurridos en la institución.
El caso toma relevancia en medio del contexto electoral, pues a menos de tres semanas de la segunda vuelta presidencial en Colombia, la campaña de Iván Cepeda habría reforzado su presencia en el departamento del Cesar, una región donde la competencia con el candidato Abelardo de la Espriella fue especialmente cerrada en la primera vuelta, con una diferencia de apenas 617 votos.
Dentro de esa estrategia, Juliana Guerrero habría sido designada para coordinar actividades políticas en el territorio, incluyendo acercamientos con bases del Pacto Histórico y sectores estudiantiles de la UPC, donde tendría influencia como representante del presidente ante el Consejo Superior de la universidad.
Como parte de estas actividades se habría organizado la llamada “pijamatón”, que según registros fotográficos y videos difundidos en redes sociales, no contó con una gran participación. A la jornada habrían asistido menos de 50 personas.
En las imágenes se observa a algunos jóvenes vestidos con pijamas y portando almohadas, posando junto a un pasacalle con los rostros de Iván Cepeda y Aída Quilcué, fórmula vicepresidencial.
Sin embargo, el encuentro no habría tenido mayor duración debido a la baja asistencia registrada, lo que contrastó con las expectativas de la convocatoria inicial.
Hasta el momento, Juliana Guerrero no ha emitido una respuesta pública frente a las denuncias que circulan en redes sociales.
El hecho ha reavivado el debate sobre la participación de funcionarios públicos en actividades políticas dentro de espacios universitarios, así como sobre los límites entre la actividad académica y el proselitismo electoral en medio de la contienda presidencial.
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