El panorama político de Colombia quedó en duda tras los históricos resultados de la jornada electoral de este domingo 31 de mayo. El preconteo de los votos arrojó un escenario sorpresivo que obligará a los ciudadanos a regresar a las urnas en pocas semanas para definir el rumbo de la Casa de Nariño en una reñida segunda vuelta. Como era de esperarse, el veredicto de la Registraduría no tardó en alborotar por completo las redes sociales, y la encargada de liderar la ola de indignación y lanzar el dardo más venenoso de las últimas horas fue, ni más ni menos, que la polémica cantante y reina de la tecnocarrilera, Marbelle.
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Fiel a su estilo sin pelos en la lengua, la intérprete de ‘Collar de perlas’ sacudió las plataformas digitales al irse en contra del candidato presidencial de la izquierda, Iván Cepeda. El detonante de la furia de la artista vallecaucana fue una publicación oficial compartida por el Pacto Histórico tras consolidar su paso a la segunda vuelta presidencial, un post donde la colectividad celebraba con bombos y platillos: “Superamos la votación histórica de la izquierda. Y en segunda vuelta derrotaremos a la misoginia, a la mafia y a la homofobia”. Esta polémica afirmación desató de inmediato la ira de los sectores opositores de la derecha.
Recordando un doloroso y oscuro capítulo de la historia de la violencia política nacional, Marbelle reaccionó de forma contundente a las consignas de la izquierda con una dura y cruda advertencia colectiva. “No pasarán, misma frase utilizada para luego acabar con la vida de Miguel Uribe”, sentenció de manera tajante a través de sus redes oficiales, equiparando el discurso con los trágicos episodios del pasado del país. La comparación de la artista dividió de inmediato las opiniones en el ecosistema digital.
Lejos de guardar prudencia, la polémica cantante demostró que está dispuesta a dar la pelea con las garras con tal de frenar el avance de los sectores alternativos en el poder. Con esta demoledora intervención, la reina de la tecnocarrilera no solo se ubicó en el epicentro de la tendencia nacional, sino que encendió un debate entre los miles de internautas que respaldan su resistencia ideológica y aquellos contradictores que la acusan de calentar de manera irresponsable los ánimos en una de las contiendas políticas más polarizadas, tensionantes y definitivas de nuestra historia reciente.
