En la mañana del martes 10 de febrero, la guerrilla del ELN (Ejército de Liberación Nacional) emitió un comunicado dirigido a tanto al presidente Gustavo Petro como a la opinión pública, donde rechaza y critica la postura del mandatario luego de la reunión que sostuvo con Donald Trump.
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Según la insurgencia, Petro “claudicó” a las órdenes de Trump.
"El gobierno del presidente Petro ha decidido claudicar ante las órdenes del imperio de Estados Unidos y ponerse al servicio de la arremetida neo colonial que encabeza Donald Trump. Las políticas de paz y de cambios en favor de las mayorías han quedado lesionadas de manera terminal; pues con la militarización creciente por parte del gobierno, no puede hablarse de paz ni de superación del conflicto, menos entregando la soberanía nacional a un imperio genocida“, dice el texto.
El ELN expresó que han tenido exploraciones diálogos para retomar la mesa de negociaciones, pero el presidente Petro bombardeo el Catatumbo, en una señal que para ellos es contraria a la paz.
“El dos de febrero, recibimos un emisario del presidente junto a una delegación de la Comunidad Internacional y de la Conferencia Episcopal colombiana, para hablar sobre la posibilidad de retomar la solución política al conflicto, en la que ratificamos nuestra voluntad de paz y la disposición a seguir buscando salidas para la crisis de la Mesa de Diálogos. Luego de los estertores de la reunión con Trump, en la madrugada del cuatro de febrero, Petro ordenó a las Fuerzas Armadas estatales bombardear la misma área del Catatumbo, donde horas antes había culminado la reunión que intentaba rehacer el proceso de paz con el ELN”, se lee en el escrito.
Igualmente, la guerrilla acusó a Petro de realizar estas operaciones militares, con el objetivo de proteger al frente 33 de las disidencias de las Farc, según ellos porque tiene “una alianza en el territorio”.
“La gravedad de lo acontecido no es que Petro haya ordenado acciones de guerra, sino que ellas nieguen las alternativas de paz que estaban en curso y que él mismo había autorizado. Sin duda, el Presidente prefirió realizar operaciones militares contra el ELN, priorizando la protección a la Banda del 33 de las ex-Farc, con las que mantiene de vieja data una alianza en el territorio, sin importarle que bombardear zonas pobladas es una violación al Derecho Internacional Humanitario”.
En ese sentido, el ELN declaró que las acciones militares ordenadas por Petro “deja completamente interrogada la gestión de paz realizada por la Comunidad Internacional y la Iglesia”.
La insurgencia dejó entrever que el capítulo de paz con el gobierno Petro quedó suspendido.
“Mientras llega el próximo gobierno, continuaremos dialogando con la sociedad, las organizaciones populares y las comunidades para avanzar hacia la construcción del Acuerdo Nacional que hemos propuesto al país”, concluye el comunicado.
