La recta final de la segunda vuelta presidencial sigue dejando capítulos que parecen no dar tregua. Esta vez, el protagonista de la controversia es el representante a la Cámara Agmeth Escaf, quien fue suspendido por la Procuraduría General de la Nación hasta después de la segunda vuelta presidencial, luego de sus palabras agresivas contra el candidato Abelardo de la Espriella durante una entrevista con Blu Radio.
El Ministerio Público tomó la decisión por presuntos comentarios agresivos del congresista, en medio de una campaña que ya venía cargada de cruces, señalamientos y un tono cada vez más fuerte entre los sectores que respaldan a De la Espriella y a Iván Cepeda.
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¿Qué dijo Agmeth Escaf contra Abelardo de la Espriella?
La frase que encendió la polémica fue dicha por Escaf durante una entrevista en Blu Radio, donde se refirió a Abelardo de la Espriella como “perra de Estados Unidos”. La expresión generó rechazo entre sectores políticos y usuarios en redes sociales, especialmente por tratarse de un funcionario elegido popularmente y por darse en plena recta final de una elección presidencial.
Lo que faltaba en una campaña ya bastante tensionada era que el debate terminara escalando a una sanción disciplinaria. Sin embargo, la Procuraduría consideró que las palabras del congresista ameritaban una medida temporal, por lo que Escaf quedó suspendido hasta después de la jornada electoral definitiva.
La decisión llega en un momento delicado, pues la segunda vuelta presidencial está marcada por denuncias, peleas jurídicas, acusaciones cruzadas y una fuerte disputa por los votos de quienes no respaldaron a los dos candidatos finalistas en la primera vuelta.
La suspensión se da antes de la segunda vuelta presidencial
La medida contra Escaf ocurre en la última parte de la campaña entre Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda, quienes se enfrentarán nuevamente en las urnas el próximo 21 de junio. En la primera vuelta, De la Espriella obtuvo el 43,7 % de los votos, mientras Cepeda alcanzó el 40,9 %, según cifras reportadas por AP.
Ese margen estrecho explica por qué cada declaración, adhesión o polémica está teniendo más peso del habitual. En una segunda vuelta, los candidatos no solo necesitan mantener a sus votantes más fieles, sino también conquistar a los indecisos, a quienes votaron por otras opciones y a quienes no participaron en la primera jornada.
Además, el contexto político se ha venido calentando por cuenta de otros choques institucionales. En los últimos días, la campaña también se ha visto envuelta en debates legales, como la polémica por una orden relacionada con la suspensión del presidente Gustavo Petro y la decisión sobre el uso de símbolos patrios en la propaganda de De la Espriella.

Un nuevo episodio en una campaña cargada de tensión
El caso de Agmeth Escaf se suma a una lista cada vez más larga de controversias en esta segunda vuelta. La discusión electoral ya no solo pasa por propuestas de gobierno, sino también por el lenguaje usado por los protagonistas políticos, los límites de la intervención en campaña y el papel de los organismos de control.
En este caso, la frase de Escaf generó conversación porque fue mucho más allá de una crítica política. El representante usó una expresión ofensiva contra uno de los candidatos presidenciales, lo que terminó derivando en una decisión de la Procuraduría en plena campaña.
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Ahora, la suspensión del congresista también abre otro debate: hasta dónde pueden llegar los funcionarios públicos en sus declaraciones políticas y cuándo una opinión cruza la línea hacia una conducta sancionable.
Mientras tanto, Colombia se acerca a una segunda vuelta marcada por un ambiente de alta polarización. Y con cada nuevo episodio, queda claro que esta campaña no solo se definirá en las urnas, sino también en la forma en que sus protagonistas manejen el discurso público en los días finales.
