Westcol, cuyo nombre real es Luis Villa, se ha consolidado como el “streamer” número uno de Colombia y una de las figuras más influyentes y polémicas del internet. Originario de Medellín, su ascenso a la fama fue meteórico gracias a su estilo irreverente, su humor ácido y su capacidad para generar contenido viral en plataformas como Twitch y Kick, donde rompe récords de audiencia de manera constante.
Más allá de los videojuegos, ha construido un imperio mediático que incluye eventos masivos como “Stream Fighters”, la gestión de su propio equipo en la Kings League Santander y colaboraciones con artistas de talla mundial. No obstante, su carrera también ha estado marcada por la controversia, enfrentando críticas y sanciones por comentarios considerados ofensivos hacia diversos sectores sociales, lo que lo mantiene en un ciclo perpetuo entre el apoyo masivo de sus seguidores y el escrutinio de la opinión pública.
A esto se le suma su vida amorosa, de la cual siempre sus seguidores están al pendiente, esto también por las figuras con las que se ha relacionado, entre ellas la más conocida es Aida Victoria Merlano. La relación de ambos finalizó a mitad el año 2024 y desde ese momento no ha vuelto a ser visto en un noviazgo formal, pero si desde hace meses se rumora que estaría saliendo con la influencer Luisa Castro.
La paisa es recordada por su relación con la Liendra y posteriormente con el cantante Reykon, con quien habría estado durante un largo tiempo, pero muy rara vez se les vio juntos, en los mismos lugares y algunas pistas en fotos. No obstante, desde finales del 2025, se le empezó a ver de forma seguida con el stremear Westcol en diferentes lugares, lo que ha hecho que los vinculen románticamente en redes sociales.
Aida le dedicó parte de su libro a WestCol
Aida Victoria lanzó su e-book, ‘Los amores de Victoria’ hace un tiempo, y él no dudo mencionar su relación con Westcol: “El Rayo McQueen dejó de ser rojo y tú dejaste de ser tú: Yo soy menor que tú, pero te puedo dar cosas que ningún hombre te puede dar. Te puedo dar sueños, metas, inspiraciones... porque estoy lleno de eso. Yo tengo muchas ganas de hacer cosas grandes”, manifiesta Aida en el libro.
Cuando me dijiste eso, tú pensabas que algún día ibas a lograr cosas gigantes. Yo, desde ese mismo instante, ya sabía que ibas a ser grande. Veía en tus ojos el hambre de conquistar imposibles, y quise hacerme a tu ladito para verte conseguirlos y celebrarte. Tus conquistas eran mi gasolina; en cada triunfo tuyo empezaba a sentirme capaz de ponerme varas más altas, pero no lo entendiste”, añadió.
“Todo lo que amabas de mí empezó a incomodarte cuando pasó por tu cabeza la idea de que alguien más podría amarlo también. Percibiste mi seguridad como una amenaza para la tuya, y por protegerte a ti, me anulé a mí. Quise tanto hacerte bien que, cuando te afectaba que yo brillara, me apagaba”, complementó.
