La tensión política entre Colombia y Estados Unidos volvió a escalar luego de que el presidente Gustavo Petro acusara a su homólogo estadounidense, Donald Trump, de incumplir un acuerdo de no intervención en los asuntos internos del país, tras el respaldo público que este último expresó al candidato presidencial Abelardo De La Espriella.
La reacción del mandatario colombiano se produjo horas después de que Trump felicitara a De La Espriella por su resultado en la primera vuelta presidencial y manifestara abiertamente su apoyo de cara al balotaje. El pronunciamiento del líder republicano generó una inmediata respuesta desde Bogotá, donde Petro aseguró que el mandatario estadounidense había faltado a un compromiso adquirido durante una reunión sostenida entre ambos en febrero pasado.
Durante una intervención en RTVC, Petro afirmó que Trump le había prometido que no intervendría en la política colombiana. Además, recordó que en el marco de las conversaciones bilaterales también se le plantearon condiciones relacionadas con actividades académicas y encuentros políticos internacionales.
El jefe de Estado sostuvo que el respaldo de Washington a uno de los candidatos presidenciales constituye una intromisión en los asuntos soberanos de Colombia. En ese contexto, manifestó que Trump había “traicionado el acuerdo” alcanzado entre ambos mandatarios.
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Horas antes de sus declaraciones en televisión, el presidente colombiano publicó un mensaje en su cuenta de X en el que defendió la autonomía electoral del país. Allí señaló que “cuando un país interviene en las decisiones de otro país, muere la libertad”, e hizo un llamado a los ciudadanos para que participen en las elecciones “en plena libertad” y sin convertirse en “esclavos ni colonia de nadie”.
Petro también apeló a referencias históricas para reforzar su mensaje. El mandatario recordó las luchas independentistas lideradas por Simón Bolívar y Antonio Nariño, afirmando que la soberanía nacional constituye uno de los principios fundamentales que deben preservarse frente a cualquier influencia extranjera. Asimismo, expresó que si el mundo pierde su libertad y soberanía también se debilita la esperanza de los pueblos.
La controversia surgió después de que Trump alabara públicamente a Abelardo De La Espriella, quien obtuvo la mayor votación en la primera vuelta presidencial, de acuerdo con los resultados divulgados por la Registraduría Nacional del Estado Civil. El escrutinio oficial reportó una coincidencia del 99,94 % con el preconteo realizado el día de las elecciones.
En su mensaje, el mandatario estadounidense describió a De La Espriella como un líder “inteligente, fuerte y decidido”, destacando que, en su opinión, podría impulsar el crecimiento económico, fortalecer la generación de empleo, combatir el narcotráfico y restablecer la “ley y el orden” en Colombia.
Trump también se refirió a la segunda vuelta presidencial y señaló que el candidato se enfrentará a Iván Cepeda, aspirante respaldado por el Pacto Histórico, a quien calificó como representante de la “izquierda radical”. Sus declaraciones fueron interpretadas por diversos sectores políticos como un respaldo explícito a una de las campañas en contienda.
El episodio revive además una relación bilateral marcada por desacuerdos desde el inicio del segundo mandato de Trump en enero de 2025. Uno de los momentos más tensos ocurrió cuando el Gobierno colombiano rechazó recibir vuelos militares con ciudadanos deportados desde Estados Unidos, argumentando que eran trasladados en condiciones inadecuadas. En respuesta, la administración estadounidense amenazó con imponer sanciones y medidas económicas contra Colombia.
Posteriormente surgieron nuevas diferencias relacionadas con la política antidrogas, situación que derivó en medidas diplomáticas y cuestionamientos entre ambos gobiernos. Aunque las tensiones disminuyeron tras conversaciones directas entre Petro y Trump y una reunión realizada en la Casa Blanca el 3 de febrero, las recientes declaraciones evidencian que las diferencias entre los dos mandatarios continúan marcando la agenda política bilateral en plena recta final de las elecciones presidenciales colombianas.
