En Carmen de Carupa, Cundinamarca, fueron hallados cientos de perros que covivían en graves condiciones de hacinamiento pese a estar en un supuesto hogar de protección. El “refugio”, ubicado entre las veredas Vático y Eseas, recibía donaciones y aportes materiales para la manutención de perros recuperados por estar en situación de abandono o que enfrentaban riesgo inminente en la calle, sin embargo, les brindaba condiciones precarias que comprometían su salud y bienestar.
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En diligencias realizadas en diferentes momentos y de manera coordinada con la Policía Nacional y el Instituto de Protección y Bienestar Animal de Cundinamarca (IPYBAC), se constató que en el inmueble se alcanzaron a albergar en encierro a más de 300 perros.
Durante una visita al albergue, se encontró que los animales no contaban con acceso suficiente a alimento y agua, y su entorno no tenía la infraestructura y los recursos necesarios para garantizarles una protección eficientes. Algunos caninos presentaban cuadros de desnutrición, enfermedad y diversas lesiones por el ambiente en el que vivían.
Por estos hechos, un fiscal del Grupo Especial para la Lucha contra el Maltrato Animal (GELMA) le imputó el delito de maltrato animal a María Constanza García Aguirre, la dueña del albergue, pero la mujer no aceptó el cargo.
Rescatan a un mono en el Valle que pasó años encadenado
Un mono capuchino que vivía encadenado en el municipio de Yotoco, Valle del Cauca, pudo salir recientemente de su cruel cautiverio tras ser rescatado por la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC), y a la Policía Ambiental. Según la entidad, “el animal arrastraba una cadena amarrada a su cuerpo que lo reducía a un objeto de entretenimiento para las redes sociales, donde su cautiverio se exhibía ante el mundo digital, mientras su salud se deterioraba en silencio, alimentado con productos humanos que lentamente intoxicaban su organismo, como pan y leche en polvo”.
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Una denuncia anónima permitió a la entidad asistir al primate y retirarlo del inmueble, para luego ser trasladado al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre, CAV San Emigdio, de la CVC en Palmira, un refugio donde hoy se encuentra bajo un estricto protocolo de cuarentena. Alli, un equipo de veterinarios y biólogos trabaja para revertir los daños físicos y psicológicos de su encierro y suministrarle una dieta nueva.e
