Luego de que el pasado viernes 13 de febrero, el Consejo de Estado decidiera suspender de manera provisional el decreto del salario mínimo de 2026, el presidente Gustavo Petro anunció que este domingo 15 de febrero realizará una alocución nacional con el objetivo de referirse al tema.
Aunque el alto tribunal le dio un plazo de ocho días al Gobierno Nacional para decretar un nuevo decreto, el jefe de Estado habría revelado lo que sería la nueva suma del salario mínimo vital.
En redes sociales, Petro reposteó una publicación donde se expresa que el nuevo monto superaría el porcentaje del 23,7% que lo establece en $2.000.000 incluyendo el subsidio de transporte.
Sin embargo, el mandatario habría declarado que si el Consejo de Estado quería un análisis técnico financiero, el salario vital debería ser de $2.155.000, lo que incrementaría $155.000. Petro considera que bajo ese valor, se cerrarían las brechas salariales.
Aunque la cifra no es oficial, ya que el mismo presidente ha declarado que el Ministerio de Trabajo debe reunirse con los magistrados, el gremio de trabajadores y empresarios, si deja entrever que Petro no cederá y emitirá un salario mínimo vital inferior al ya anunciado en diciembre de 2025.
Algunos funcionarios del gobierno o dirigentes del Pacto Histórico, le han hecho guiño a lo que sería este nuevo salario vital. Uno de ellos fue Gustavo Bolívar, quien en su cuenta de “X” lo decribió como un “Crack”.
Por otro lado, el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, fue de los primero en recomendar subir más el monto del salario mínimo vital al presidente.
“Ahora bien, desde un punto de vista técnico, si se exige reponderar los factores económicos y sociales, el análisis no puede partir únicamente del presente. Debe reconstruirse si desde la expedición de la Ley 278 de 1996 el salario mínimo ha crecido en proporción a la inflación, a la productividad y a la evolución real del costo de vida de los hogares”, explicó el funcionario en sus redes sociales, quien agregó:
“Ese ejercicio debe incorporar, además, variables distributivas, especialmente la evolución de la participación del ingreso laboral en el ingreso nacional, pues tanto en Colombia como a escala global se ha documentado una tendencia sostenida a la reducción de dicha participación”.
Para el jefe de cartera teniendo en cuenta lo anterior, debería subir un 24% en total.
“En consecuencia, si el Consejo de Estado impone una nueva ponderación integral, una motivación más completa y rigurosa podría incluso conducir a justificar un ajuste ligeramente mayor. Bajo esa lógica, no sería técnicamente incompatible que el Gobierno aumente en un punto el porcentaje inicialmente adoptado y fije el incremento en el 24%. O más”, destacó.
