El legado del padre Rafael García Herreros vuelve a tomar fuerza en Colombia. Desde El Minuto de Dios se impulsa una iniciativa para que el reconocido sacerdote sea canonizado como santo por la Iglesia Católica.
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La propuesta no solo se basa en su obra social, sino también en su papel en momentos clave del conflicto colombiano, donde buscó abrir caminos de diálogo en medio de la violencia.
¿Quién es Rafael García del Minuto de Dios?
García Herreros es recordado como el fundador del Minuto de Dios, una de las obras sociales más importantes del país, enfocada en vivienda, educación y apoyo a comunidades vulnerables.
Sin embargo, su historia también está ligada a uno de los capítulos más complejos de Colombia: los acercamientos entre narcotraficantes y el Estado en los años 80 y 90.
El sacerdote fue una de las pocas personas fuera de las autoridades, que estuvo presente en la entrega de Pablo Escobar en 1991. Además, según testimonios, visitó en prisión al exnarcotraficante Carlos Lehder, a quien habría motivado a colaborar con la justicia.
De acuerdo con el padre Diego Jaramillo, quien continuó su legado tras su muerte en 1992, la idea de impulsar su canonización surge por petición de distintos sectores que reconocen su compromiso con la paz.
El proceso, sin embargo, no es inmediato. El Vaticano exige una documentación rigurosa que permita evaluar su vida, sus obras y su impacto, así como esclarecer los episodios que han generado controversia.
Para quienes promueven la iniciativa, su intervención en estos procesos no fue una cercanía con el crimen, sino un intento de mediación en uno de los momentos más violentos del país.
¿Cómo es el proceso de canonización?
La posibilidad de que García Herreros sea declarado santo también reabre el debate sobre su papel en la historia reciente de Colombia.
Mientras algunos destacan su trabajo social y su capacidad de diálogo, otros cuestionan su relación con figuras del narcotráfico, incluso en contextos de búsqueda de paz.
Lo cierto es que, más de tres décadas después de su muerte, su figura sigue generando conversación y podría dar un paso más allá, pasar de ser un referente social a convertirse en santo.
