La muerte del cantante de música popular Yeison Jiménez, ha estremecido a gran parte del país debido a como se presentaron los hechos en los que una avioneta, terminó incinerada y acabó con la vida del artista y cinco ocupantes más en Paipa, Boyacá. Dicha aeronave, una Piper Navajo PA31, formaba parte del patrimonio del artista y estaba ligada a sus actividades empresariales.
Tras 12 horas del siniestro, las redes sociales y todos los medios de comunicación han traído a la conversación antiguas entrevistas del artista, también información sobre cómo era su vida. Una de las preguntas frecuentes ha sido cuáles eran los negocios que dejó el caldense de 34 años, quien había construido un portafolio de empresas y bienes que trascendía la música popular.
La empresa principal llevaba sus iniciales, siendo llamada como YJ Company SAS, la cual abarca la promoción de espectáculos musicales, la realización de conciertos y la producción de eventos, de hecho se encargaron de hacer la gran producción del arista en el Campín, para el mes de junio de 2025. Esta compañía está vinculada a la compra y venta de finca raíz y vehículos, así como a la administración de bienes raíces en Colombia y el extranjero.
Su pasión por los equinos, lo impulsó a establecer un criadero de caballos paso fino, uno de los más reconocidos en el país. Este se erigió como un referente en competencias nacionales, y el valor de este negocio se estimó en una cifra superior a los $16 mil millones. Adicionalmente, el artista incursionó en la cría de ganado dentro de su hacienda, donde combinaba su fervor por los caballos con actividades de producción agrícola.
La producción y exportación de miel fue otra línea de negocio exitosa. A través de la empresa Miel La Cumbre, establecida en una finca en los Llanos Orientales, el producto logró penetrar en mercados internacionales, solidificando su reputación como empresario.
Las inversiones inmobiliarias y los proyectos hoteleros de Yeison Jiménez
El sector inmobiliario captó una parte significativa de sus recursos, con la adquisición de propiedades tanto en Colombia como en Estados Unidos. En 2025, reveló la compra de su quinta vivienda en territorio estadounidense, aunque siempre mantuvo en reserva las ubicaciones exactas.
Su visión empresarial también se orientó al desarrollo hotelero, con tres proyectos en curso en distintas regiones: Fusagasugá (Cundinamarca), Mariquita (Tolima) y Fúquene (Boyacá).
Los orígenes de su carrera empresarial se remontan a la apertura de un bar en Bogotá, un proyecto anterior a su ascenso en la música popular. La expansión posterior sumó negocios en el sector agrícola y en los Llanos Orientales. Según sus propias declaraciones de 2025, su conglomerado empresarial generaba empleo para cerca de 150 personas.
El valor de sus activos empresariales es impresionante: YJ Company SAS reporta activos por $8.242 millones, y el criadero supera los $16 mil millones. La expansión reflejó una clara estrategia de inversión extranjera y diversificación en rubros clave.
