El presidente de Colombia, Gustavo Petro, se retractó públicamente este martes de las declaraciones en las que calificó como “muñecas de la mafia” a un grupo de periodistas colombianas, expresión que había pronunciado el 30 de agosto de 2024 durante la posesión de la defensora del Pueblo, Iris Marín.
La retractación se produjo al inicio del más reciente Consejo de Ministros, luego de que la Corte Constitucional determinara que las palabras del mandatario vulneraron derechos fundamentales de las mujeres periodistas, fomentaron la violencia de género y afectaron la libertad de expresión.
“Las retiro formalmente”: Petro se disculpó con periodistas por frase que desató rechazo nacional
En su intervención, el jefe de Estado reconoció el alcance de sus declaraciones y aseguró que cumplía la orden emitida por el alto tribunal. “Por pronunciar las expresiones ‘las periodistas del poder, las muñecas de la mafia’, entre comillas, la Corte Constitucional ha encontrado que esas expresiones, dichas desde la investidura presidencial sobre un grupo de mujeres periodistas, ameritan retractación pública”, afirmó Petro.
Posteriormente, agregó: “Hoy las retiro formalmente de mi voz pública. Las mujeres que hacen periodismo en Colombia de ese grupo no son muñecas de la mafia. Son ciudadanas autónomas, profesionales, libres y parte sustancial de lo que mantiene en pie la democracia colombiana. A las periodistas aludidas y a todas las mujeres que ejercen este oficio en el país, les ofrezco mis disculpas”.
La polémica se originó tras un discurso pronunciado por el mandatario en agosto de 2024, cuando aseguró que “las periodistas del poder, las muñecas de la mafia, construyeron la tesis del terrorismo en la protesta y la criminalización del derecho genuino a protestar”. La frase provocó rechazo en distintos sectores políticos, organizaciones defensoras de derechos humanos y gremios periodísticos, que consideraron el señalamiento como un acto de estigmatización contra las comunicadoras.
El tema volvió a cobrar fuerza durante el lanzamiento oficial del Fondo No Es Hora de Callar, iniciativa creada por orden de la Corte Interamericana de Derechos Humanos para apoyar acciones de prevención, protección y atención frente a violencias contra periodistas y mujeres víctimas.
En ese evento, realizado en el Teatro Colón de Bogotá, la periodista Jineth Bedoya Lima pidió públicamente al presidente cumplir con la orden judicial de retractación. La editora de Género del diario El Tiempo aseguró que no podía sentirse plenamente satisfecha mientras persistiera la impunidad en su caso y mientras las disculpas presidenciales no se hubieran concretado.
“Paradójicamente yo no puedo estar feliz porque la impunidad sigue y esa sí que es demoledora”, expresó Bedoya Lima. Además, señaló que hacía parte de un grupo de periodistas que acudió a mecanismos constitucionales para exigir respeto y garantías en el ejercicio de su labor.
Según la Corte Constitucional, las afirmaciones de Petro cruzaron límites incompatibles con la dignidad del cargo presidencial y generaron riesgos para el ejercicio periodístico en Colombia. El tribunal concluyó además que una retractación previa realizada por el mandatario resultó insuficiente, por lo que reiteró la necesidad de ofrecer disculpas públicas en un escenario institucional similar al utilizado cuando emitió las declaraciones.
Entre las órdenes emitidas por la Corte también figura la obligación de publicar aclaraciones visibles en los canales oficiales del Estado, tanto en los videos como en las transcripciones del discurso original.
El caso reabrió el debate sobre la libertad de prensa, la protección de las mujeres periodistas y los límites del discurso presidencial en Colombia, especialmente en un contexto marcado por amenazas y agresiones contra comunicadores en distintas regiones del país.
