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¿Las baterías de los carros eléctricos terminan en la basura? Esto es lo que realmente ocurre cuando cumplen su vida útil

Una batería puede dejar de ser óptima para un automóvil, pero seguir siendo perfectamente útil para otras aplicaciones.

Carros eléctricos baterías
Carros eléctricos Carro eléctrico cargando ( Freepik.es descargada 9 de junio 2026) (FRIMU EUGEN)

Uno de los argumentos más frecuentes entre quienes aún tienen dudas sobre la movilidad eléctrica es qué ocurre con las baterías cuando dejan de funcionar. ¿Se convierten en residuos contaminantes? ¿Se desechan por completo? ¿Es cierto que terminan acumuladas en vertederos?

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La respuesta es mucho más compleja y, en muchos casos, más sostenible de lo que se suele pensar.

De acuerdo con información revelada por Blu Radio, basada en datos de la marca automotriz Volvo, las baterías de los vehículos eléctricos no terminan necesariamente su ciclo cuando dejan de impulsar un automóvil. De hecho, muchas de ellas comienzan una segunda vida en proyectos de almacenamiento energético y, posteriormente, pueden ser recicladas para recuperar materiales valiosos.


¿Cuánto dura la batería de un carro eléctrico?

Según explicó Volvo, las baterías de los vehículos eléctricos pueden mantenerse operativas entre 15 y 20 años durante su primera etapa de uso. Aunque con el tiempo pierden capacidad de almacenamiento, suelen conservar cerca del 80% de su rendimiento original cuando dejan de ser ideales para la conducción diaria.

Esto significa que una batería puede dejar de ser óptima para un automóvil, pero seguir siendo perfectamente útil para otras aplicaciones.

La duración real depende de factores como los hábitos de conducción, los ciclos de carga, las temperaturas extremas y el tipo de tecnología utilizada por cada fabricante.

La “segunda vida” de las baterías

Uno de los conceptos que más está ganando relevancia en la industria automotriz es el de la llamada “segunda vida” de las baterías.

En lugar de desecharlas cuando salen de un vehículo, muchas compañías las reutilizan en sistemas estacionarios de almacenamiento de energía. Estos sistemas pueden almacenar electricidad proveniente de fuentes renovables como paneles solares o parques eólicos para ser utilizada posteriormente.

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Por ejemplo, una batería que ya no ofrece la autonomía requerida para un carro puede servir durante años como respaldo energético para hogares, edificios, industrias o estaciones de carga.

Diversos estudios han señalado que esta reutilización puede extender la vida útil de las baterías entre cinco y diez años adicionales.

¿Y cuando ya no sirven?

Cuando una batería alcanza un nivel de degradación que hace inviable su reutilización, entra en la etapa de reciclaje.

En este proceso se recuperan materiales estratégicos como litio, níquel, cobalto, cobre y manganeso, elementos fundamentales para fabricar nuevas baterías.

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La industria está invirtiendo cada vez más recursos en desarrollar cadenas de reciclaje que permitan recuperar una mayor cantidad de materiales y reducir la dependencia de nuevas actividades mineras.

Actualmente ya existen plantas especializadas en distintos países que desmontan, clasifican y procesan baterías de vehículos eléctricos para reincorporar sus componentes a la cadena productiva.

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