El candidato presidencial Santiago Botero Jaramillo se encuentra en el centro de un operativo desplegado por la Comisaría de Familia, tras conocerse una orden de desalojo en su contra por presuntos actos de violencia intrafamiliar contra su esposa, Manuela Echeverri, y su hijo de apenas diez meses de nacido.
Según los primeros reportes de distintos medios, la crisis se agravó el pasado jueves, cuando Botero le envió un mensaje a su esposa prohibiéndole —junto a su hijo— la entrada a la vivienda que compartían. De acuerdo con el abogado de la víctima, Alberto Boek, el candidato habría dejado a su familia en una situación de total vulnerabilidad, advirtiéndoles que ya no tenían acceso al inmueble ni recursos económicos.
Este suceso es solo el punto culminante de un proceso que, según la defensa de Echeverri, venía gestándose hace un mes. La denuncia detalla un patrón de violencia psicológica, económica y de diversos tipos que habría escalado hasta los hechos registrados el pasado 28 de mayo, fecha que figura en el auto de medidas de protección emitido por la Comisaría de Familia este 29 de mayo.
El comisario de familia a cargo del procedimiento, Amin Sanabria Aislant, describió una situación crítica. Mientras las autoridades intentaban ejecutar la orden para reintegrar a la mujer y a su hijo a su hogar, se encontraron con una negativa absoluta del candidato. Según el funcionario, Botero se encuentra “atrincherado” dentro del apartamento y ha lanzado amenazas directas contra el equipo legal y las autoridades presentes, llegando a afirmar que “iba a dar balín a los abogados”.
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La situación ha afectado profundamente al menor, quien desde la noche del viernes tuvo que ser trasladado temporalmente a un hogar de paso mientras se resuelve el conflicto, debido a la imposibilidad de ingresar al inmueble. Por su parte, Manuela Echeverri recibe actualmente acompañamiento especializado por parte de una trabajadora social y un psicólogo, tras el deterioro de su salud emocional derivado de estos hechos.
¿Qué ordenó la justicia?
Al considerar que la presencia de Botero en el lugar constituye una “amenaza para la vida, la integridad física o la salud” de los miembros de su familia, la autoridad ordenó el desalojo inmediato del candidato. Asimismo, se le ha prohibido estrictamente acercarse a cualquier lugar donde se encuentre su esposa, con el objetivo de prevenir nuevos episodios de intimidación o violencia. La resolución también le impide mover o trasladar a los menores fuera de la residencia.
Este episodio, que mantiene en vilo a las autoridades en Cartagena, pone bajo la lupa la vida personal de un aspirante a la Presidencia y reabre el debate sobre la importancia de la actuación pronta de las instituciones ante las denuncias de violencia de género en el país.
