La Comunidad Andina intervino oficialmente en la tensión comercial entre Colombia y Ecuador y ordenó a ambos países desmontar los aranceles y restricciones económicas que habían impuesto en medio de una reciente disputa bilateral.
La decisión del organismo regional representa un fuerte llamado de atención para los gobiernos del presidente Gustavo Petro y del mandatario ecuatoriano Daniel Noboa, quienes ahora tendrán un plazo de diez días hábiles para eliminar las medidas que afectaron el intercambio comercial entre las dos naciones.
El conflicto comenzó cuando Ecuador decidió aplicar aranceles de hasta el 100 % a varios productos colombianos. Las autoridades ecuatorianas argumentaron que la medida respondía a problemas relacionados con seguridad fronteriza, narcotráfico y contrabando. En respuesta, Colombia impuso tarifas de entre el 35 % y el 75 % a diferentes mercancías provenientes del vecino país.
La escalada generó preocupación en sectores empresariales, exportadores y transportadores, debido al impacto que podría tener sobre el comercio binacional y el precio de productos en ambos mercados. Analistas económicos también advirtieron sobre posibles afectaciones para industrias agrícolas y manufactureras que dependen del flujo constante de mercancías entre las dos economías.
Ante ese panorama, la Comunidad Andina decidió actuar luego de recibir solicitudes formales por parte de ambos gobiernos. El organismo, integrado por Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia, tiene como función garantizar el cumplimiento de los acuerdos de integración económica y comercial dentro de la región.
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Hasta el momento, ni la Casa de Nariño ni el Gobierno ecuatoriano han emitido declaraciones amplias sobre la decisión. Sin embargo, la resolución de la CAN busca evitar que la tensión diplomática termine afectando de manera más profunda la estabilidad comercial de la región andina.
