El excomandante del Ejército Nacional, general (r) Eduardo Enrique Zapateiro Altamiranda, fue imputado por cargos de acoso sexual tras las graves denuncias de Lina Suárez Londoño y Liliana del Pilar Zambrano Ruíz, funcionarias de las Fuerzas Militares.
Señalan abuso de poder
“Acreditan que el señor Eduardo Enrique Zapateiro en distintos períodos de tiempo y frente a dos víctimas distintas desplegó conductas de hostigamiento reiterado con finalidad sexual no consentida, valiéndose de su posición manifiesta de poder, autoridad y jerarquía, y generando un entorno intimidante, humillante y degradante, afectando la libertad y la dignidad sexual de dos ciudadanas”, indicó el delegado de la Fiscalía, precisando que los hostigamientos a Suárez se habrían dado entre 2019 y 2021 y a Zambrano entre 2021 y 2022.
La investigación contra el general dio cuenta de una modus operandi específico y presentó como evidencia un abundante material probatorio con mensajes de Whatsapp y registros de llamadas a las presuntas víctimas. “El 3 de febrero de 2022 envió múltiples mensajes con fines sexuales desde el número WhatsApp ya referido, el culminado a los dígitos 0 0 79, a Liliana, empleándole expresiones como, déjame verte de pies a cabeza, déjame verte en tus cucos o sin nada, y, cuidado, vas al baño”, relató el fiscal delegado.
A Suárez, de acuerdo con el ente acusador, le hacía comentarios incómodos y la miraba “de manera persistente, lasciva e insinuante de pieza a cabeza, especialmente al compartir el ascensor acompañado de comentarios hostigantes en los que resaltaba su gusto por Lina y su interés de verse fuera de las instalaciones militares. Estas circunstancias generaron incomodidad, intimidación y afectación emocional a Lina Suárez”.
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“En ambos hechos, el acercamiento se produjo sin relación personal previa, se inició mediante comunicaciones no consentidas y escaló hacia requerimiento de contenido íntimo y sexual y propuestas de encuentros a solas, evidenciando el uso indebido de la autoridad en el marco de una relación que este delegado ha referido como vertical de poder”, señaló el investigador sobre los dos casos, indicando que, en el de Zambrano, los mensajes eran de carácter insistente y mostraban un comportamiento orientado a presionarla e intimidarla.
Impedimentos laborales
El fiscal advirtió el uso indebido de la jerarquía y del lenguaje de mando o poder para imponer pretensiones personales o sexuales, la insistencia en el hostigamiento pese al rechazo, la generación de un temor a represalias y la aparición de consecuencias adversas en el ámbito laboral. Esto último le sucedió a Zambrano, quien habría visto una reducción injustificada en su remuneración: “Liliana pasó de recibir una remuneración mensual aproximada superior a COP 18 millones a una oferta de continuidad por COP 4.400.000″.
En el caso de Lina Suárez, ella lo buscó para pedir información y apoyo en un curso de ascenso, pero el general Zapateiro se habría burlado de ella por hacer eso tras negarse a varias de sus pretensiones, por lo que, según la Fiscalía, la uniformada llegó a ser excluida de cursos de ascenso, al parecer, por orden del general.
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El fiscal insistió en que ”su conducta fue ejecutada con dolo directo, en tanto obró con conocimiento y voluntad de realizar actos constitutivo de acoso sexual en perjuicio de mujeres que se encontraban en situación de subordinación. Aprovechando de manera consciente su autoridad y las condiciones de vulnerabilidad derivadas de su relación vertical de de poder".
No aceptó los cargos
Al ser interrogado por parte del magistrado de control de garantías del Tribunal Superior de Bogotá, Zapateiro no aceptó los cargos imputados por el delito de acoso sexual y afirmó: “Quiero expresarle todo mi agradecimiento por su explicación tan detallada. Asimismo, delante de nuestro fiscal, nuestro delegado de la Procuraduría y todos los que asistimos a esta audiencia, decirle que no acepto los cargos y que me declaro inocente y, pues, con la ayuda de dios, de mi familia y de mi defensa Leonardo Calvete, podré demostrar ante mi familia y ante los colombianos que soy inocente”, enfatizó.
