Recientemente se hizo público un informe técnico integral de la Nueva EPS se refiere al polémico caso del menor con hemofilia Kevin Acosta, fallecido tras una caída de bicicleta por presuntas fallas en la administración de su tratamiento vital. Este caso ha causado conmoción porque se da en un momento de crisis del sistema de salud donde las quejas por retrasos e incumplimientos en la entrega de medicamentos se han vuelto una constante y ponen en riesgo la vida de muchos pacientes.
Dicen que la última entrega fue en diciembre
En el informe, la entidad explica que el menor de 7 años, oriundo de Huila, se encontraba en “manejo profiláctico mensual conforme a esquema clínico especializado con aplicación de factor VIII cada 28 días con administración continua desde octubre de 2019 hasta diciembre de 2025 sin interrupción”.
Según el documento, la última dosis fue aplicada el 14 de diciembre del año pasado, y la siguiente aplicación correspondía al ciclo programado para enero de 2026. Sin embargo, la familia del menor realizó el proceso de portabilidad de Pitalito, Huila, a Charalá, Santander, ante lo cual la entidad reconoció que ese cambio “generó un retraso en la aplicación correspondiente al ciclo mensual de medicamento”.
Cabe aclarar que, más adelante, explican que la solicitud de portabilidad se hizo en noviembre, y “se gestionó la articulación con el prestador INTEGRAL SOLUTIONS, quien contaba con agendamiento programado para el día 27 de enero de 2026, con el fin de mantener la aplicación de la profilaxis”. Además, señalan que el día 28 de ese mes la madre solicitó el fin de la portabilidad, pues volvió a trasladarse a Pitalito.
Afirman que el menor murió por la caída
Frente a la causa de la hospitalización, la Nueva EPS señaló que Acosta ingresó el pasado 8 de febrero a la ESE Departamental San Antonio de Pitalito con “trauma craneoencefálico secundario a caída desde un muro de aproximadamente 1,5 metros de altura mientras montaba bicicleta”. Esto le habría causado hematoma epidural, fracturas y edema cerebral grave.
Por la complejidad del caso, fue trasladado en ambulancia aérea al Hospital La Misericordia de Bogotá, donde recibió atención en Unidad de Cuidado Intensivo Pediátrico con intervención de varias especialidades. Finalmente, el menor murió, de acuerdo al informe por trauma craneoencefálico severo.
Le puede interesar: Capturado en Medellín hombre señalado de asesinar a golpes a su hijo de nueve meses: la madre habría mentido sobre el ataque
La versión de la familia
Por su parte, la madre del menor, Judith Katherine Pico, afirma que él no murió por la cáida sino por negligencia médica y por no recibir el medicamento a tiempo. “Me lo demoraron las 24 horas sin medicamentos, sin atención, o sea, solamente con oxígeno”, aseguró Pico a Blu Radio.
Según cuenta, el niño llegó estable pero su condición se agravó a la medianoche por la ausencia de tratamiento y le negaron el traslado inmediato, señalando que este se hizo efectivo solo cuando la condición de Acosta ya era crítica.
