Estados Unidos sigue conmocionado con la violenta muerte de Alex Pretti, un enfermero que atendía a veteranos de guerra, a manos de agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) el pasado 24 de enero. El crimen, ocurrido en medio del agresivo despliegue de esta agencia en Minneapolis, Minnesota, ya tiene dos posibles responsables que son, sorpresivamente, de origen latino, según lo revelado por la organización periodística Propública.
Le puede interesar: ‘Quiero que Canadá sea el 51, Groenlandia el 52 y Venezuela el 53’: Donald Trump bromea con aumentar los estados de EE. UU. anexando países
¿Quiénes son los dos agentes?
Los documentos analizados por la agencia investigativa revelan que los dos agentes eran Jesús Ochoa, de 43 años y perteneciente a la Patrulla Fronteriza, y Raymundo Gutiérrez, oficial de 35 años que hacía parte de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). Ambos hombres, provenientes del sur de Texas, eran parte de la Operación Metro Surge, una iniciativa de control migratorio que desplegó personal en Minneapolis desde diciembre de 2025.
Ochoa, quien se hace llamar ‘Jesse’, se graduó de justicia criminal en la Universidad de Texas-Panamericana, y llevaba años soñando con trabajar en la Patrulla Fronteriza hasta que finalmente consiguió un puesto en esa institución en 2018. Según su exesposa, Angélica Ochoa, el agente se había convertido en un entusiasta de las armas, coleccionando cerca de 25 rifles, pistolas y escopetas.
Por su parte, Gutiérrez ingresó en 2014 y trabaja en un equipo de respuesta especial para misiones de alto riesgo. Hasta ahora, la CPB se había negado a revelar los nombres de ambos agentes, que fueron suspendidos después del lamentable episodio.
