El futuro diplomático de una de las figuras más cercanas al Gobierno Nacional se encuentra en manos de la justicia. Este lunes, el Tribunal Administrativo de Cundinamarca confirmó la admisión de una demanda que busca anular de manera definitiva el nombramiento de Laura Sarabia Torres como embajadora de Colombia ante el Reino Unido.
Le puede interesar: Luto en el sur de Bogotá: Un peatón fallece en aparatoso accidente múltiple en Ciudad Bolívar
La designación, que se oficializó a finales de septiembre de 2025 mediante el Decreto 1029, ha sido cuestionada por presuntamente ignorar los pilares de idoneidad que exige el servicio exterior colombiano. La acción judicial no solo pone en duda la legalidad del acto administrativo firmado por el Ejecutivo, sino que abre un debate sobre los requisitos técnicos frente a los nombramientos políticos.
Los “vacíos” en la hoja de vida que motivaron la demanda
El demandante sostiene que el Gobierno Nacional habría desconocido normas fundamentales al designar a Sarabia en un cargo de tal jerarquía. Según el documento revelado por Semana, existen tres puntos críticos que la defensa del Estado deberá desvirtuar:
- Presunta falta de fluidez en inglés: Para una plaza como Londres, el dominio del idioma local no es solo una cortesía, sino una necesidad operativa. La demanda señala que Sarabia no habría acreditado el dominio certificado del inglés, lo que limitaría su capacidad de negociación directa con las autoridades británicas.
- Segunda lengua diplomática: Además del inglés, el demandante alega que no se presentaron certificaciones de manejo de una segunda lengua de uso diplomático, un estándar valorado en las misiones de alto nivel.
- Estudios de posgrado: Otro de los pilares de la demanda es la supuesta ausencia de estudios de posgrado acreditados, los cuales son requisitos previstos para alcanzar el rango de jefe de misión en una de las sedes diplomáticas más importantes del mundo.
¿Diplomacia con intérpretes?
Uno de los argumentos más fuertes del escrito radica en la naturaleza de la representación internacional. El accionante advierte que el jefe de misión debe tener la capacidad de comunicarse sin intermediarios ni intérpretes para garantizar la agilidad y la reserva de los intereses del país.
“El Reino Unido es una jurisdicción donde la comunicación y negociación del jefe de misión requiere fluidez en inglés. Su nombramiento sin este requisito viola la normativa que busca garantizar la idoneidad y el buen servicio de la función pública”, reza el documento admitido por el Tribunal.
¿Qué sigue para la Embajadora?
Con la admisión de este recurso, el Tribunal Administrativo de Cundinamarca inicia formalmente el estudio de fondo. Esto significa que los magistrados analizarán las pruebas presentadas y las certificaciones enviadas por la Cancillería para determinar si Laura Sarabia cumple o no con el perfil técnico exigido por la ley.
De fallar a favor de la demanda, el decreto de nombramiento quedaría sin efectos, obligando al Gobierno a retirar a Sarabia de su cargo en Londres. Este caso se suma a otros nombramientos de la actual administración que han sido tumbados por la justicia bajo argumentos similares de incumplimiento de requisitos en la carrera diplomática.
