La infraestructura educativa se ha convertido en un tema prioritario para mejorar la calidad de la educación en Colombia, especialmente en ciudades principales como Bucaramanga, donde el crecimiento poblacional y las demandas pedagógicas actuales requieren espacios más modernos, seguros e inclusivos. Organismos como el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe señalan que los entornos escolares tienen una influencia directa en el aprendizaje, pues deben ser capaces de fortalecer habilidades cada vez más necesarias en el siglo XXI, como la creatividad, el pensamiento crítico y la colaboración.
La situación en el país exige una intervención urgente. De acuerdo con cifras del Ministerio de Educación, el 85 % de los colegios en Colombia no cuenta con infraestructura accesible para personas con movilidad reducida y el 41 % de las instituciones educativas llevan más de 40 años sin recibir una renovación significativa. A esto se suman problemas estructurales que afectan tanto la seguridad como el desempeño académico: falta de baños adaptados, ausencia de rampas, deterioro de las edificaciones y espacios poco apropiados para la enseñanza actual.
“El 85 % de colegios en Colombia carece de infraestructura accesible: así buscan transformar la educación en Bucaramanga”
Ante este panorama, el Banco Mundial ha insistido en la necesidad de escuelas mejor construidas, que garanticen la seguridad de los estudiantes y al mismo tiempo generen experiencias de aprendizaje más innovadoras. Bucaramanga se convierte hoy en un ejemplo regional al apostarle a esta transformación a través de un proyecto que busca impactar positivamente la formación de las nuevas generaciones.
Una inversión para transformar el aprendizaje
En la capital santandereana, el New Cambridge School adelanta un plan de renovación de su edificio de primaria, con una inversión que supera los $13.000 millones, y con la que se espera beneficiar a cerca de 1.000 estudiantes a partir del próximo año. Esta iniciativa se enfoca en crear aulas modernas, con mayor confort físico y recursos pedagógicos que fomenten el bienestar emocional y el aprendizaje activo.
Los nuevos espacios incluirán baños y elevadores para personas con movilidad reducida, además de sistemas de aire acondicionado y aislamiento acústico, garantizando ambientes más cómodos y motivadores. También se incorporarán zonas desarrolladas para potenciar la lectura, la enseñanza lúdica y el enfoque STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), considerado esencial para las competencias del futuro.
Carolina Charry Reyes, rectora del colegio, destacó que este proyecto representa una transformación integral de infraestructura educativa, diseñada “desde los principios del aprendizaje” y apoyada en un reforzamiento estructural de alto nivel, especialmente importante dado que Bucaramanga se encuentra en una zona de riesgo sísmico. “Cada decisión arquitectónica responde a criterios pedagógicos orientados al desarrollo integral de los estudiantes”, precisó.
Espacios pensados para sentir, crear y aprender
Charry resalta que la planificación del Primary Building parte de un entendimiento profundo de cómo el entorno influye en el desarrollo infantil. “Cada espacio, desde la iluminación y el diseño cromático hasta la configuración de las aulas y las experiencias sensoriales, responde a un propósito educativo de favorecer el desarrollo integral de nuestros estudiantes”, afirmó.
En esa línea, el proyecto incluirá un laboratorio STEM, así como áreas de juego y lectura exclusivas para los estudiantes de primaria. La rectora subraya que la lectura es un eje vital en la formación: “Cuando los estudiantes tienen acceso a espacios cómodos, estimulantes y equipados, la lectura se convierte en una experiencia que fortalece la curiosidad, el pensamiento y el criterio”.
Un modelo que fortalece la infraestructura en Bucaramanga
Paralelamente, el colegio avanza en el reforzamiento estructural de su edificio de secundaria y del área administrativa, con el objetivo de elevar los estándares de seguridad, optimizar la vida útil de las instalaciones y mejorar la funcionalidad de los espacios educativos para toda la comunidad.
Expertos y organismos internacionales coinciden en que la infraestructura de calidad transforma el aprendizaje. Según el Banco Mundial, los colegios con instalaciones adecuadas pueden mejorar el rendimiento académico, reducir la deserción y promover experiencias más equitativas e inclusivas. En este sentido, proyectos como el de New Cambridge School se alinean con los esfuerzos globales para optimizar la educación y asegurar el bienestar de las nuevas generaciones.
Bucaramanga se consolida así como una ciudad que le apuesta al futuro a través de la educación, generando mejoras no solo en edificios, sino en las oportunidades de vida de miles de niños y jóvenes. La inversión en infraestructura escolar deja de ser un gasto para convertirse en un motor de desarrollo social, que fortalecerá la competitividad regional y contribuirá a la construcción de un sistema educativo más equitativo y transformador para el país.
