El Super Bowl volvió a confirmar que no es solo un evento deportivo, sino un fenómeno cultural capaz de encender debates políticos, morales y sociales en cuestión de minutos.
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Esta vez, el nombre en el centro de la conversación es Bad Bunny. Tras su actuación en el medio tiempo, cargada de simbolismo, referencias culturales y mensajes que muchos interpretaron como una crítica a políticas de Donald Trump, algunos congresistas republicanos pidieron sanciones formales e incluso hablaron de “encarcelar” al artista.
Pero, ¿realmente podría ir a prisión? Aquí te contamos qué está pasando y cuáles serían las posibles consecuencias legales.
Acusan a Bad Bunny de cometer esta “falta” en el Super Bowl LX
El congresista Randy Fine solicitó a la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) que se tomen medidas “dramáticas”, incluyendo multas y revisión de licencias contra la NFL, NBC y el propio artista.
Consideró que el espectáculo fue “ilegal” por incluir groserías y lo que describió como “toda la otra desagradable suciedad pornográfica” del show. En tono contundente, lanzó: “Enciérrenlos”.
Fine también presentó traducciones al inglés de letras de canciones de Bad Bunny con palabras como “dick”, “ass” y “fuck”, argumentando que ese lenguaje no puede transmitirse en televisión abierta.
Sin embargo, durante el espectáculo en vivo, el cantante evitó decir esas palabras explícitamente, como suele hacerse para cumplir con las normas de transmisión.
A la crítica se sumó el congresista Andy Ogles, quien pidió una investigación formal al Comité de Energía y Comercio del Congreso por “facilitar esta transmisión indecente”.
En su carta, afirmó que “los niños estuvieron forzados a soportar muestras explícitas de actos sexuales gay, mujeres contoneándose explícitamente, y Bad Bunny desvergonzadamente agarrando su ingle mientras se restregaba en el aire”.
Por su parte, el representante Mark Alford declaró en entrevista que “esto podría ser peor” que el incidente del vestuario de Janet Jackson en 2004. “No hablo español fluido, sé preguntar dónde está el baño, pero estas letras, si es verdad lo que se dijo en televisión nacional, tenemos un montón de preguntas”, afirmó.
¿Es real el riesgo de prisión para Bad Bunny?
En términos legales, la FCC puede imponer multas por contenido considerado indecente en televisión abierta, especialmente si se transmite en horarios de protección infantil.
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Sin embargo, históricamente, estas sanciones recaen en las cadenas o emisoras, no directamente en los artistas. La posibilidad de prisión es altamente improbable en este contexto, salvo que se comprobara una violación penal específica, lo cual no ha ocurrido.
Expertos en derecho de medios coinciden en que el debate se centra más en libertad de expresión que en una falta criminal.

Mientras en Washington se discutían posibles sanciones, en México, Puerto Rico y comunidades latinas en Estados Unidos el espectáculo fue visto como un momento histórico. Un artista cantando completamente en español en uno de los escenarios más vistos del mundo, sin traducirse ni suavizar su identidad cultural.
Cuando exclamó “God bless America” y luego amplió la idea para incluir a todos los países del continente, convirtió una frase tradicional en una declaración inclusiva. Cerró mostrando las banderas de América Latina y nombrando cada país mientras interpretaba ‘Debí Tirar Más Fotos’.
La puesta en escena incluyó cañas de azúcar, referencias de barrio y su famosa “Casita”. Lady Gaga apareció como invitada para interpretar ‘Die With a Smile’ en versión salsa, en medio de una boda que sí fue real.

Ricky Martin también sorprendió con un cover de “Lo que le pasó a Hawái”. Uno de los momentos más emotivos fue cuando Bad Bunny entregó un Grammy a un niño al que después se desmintió que fuera el menor detenido por ICE.
Donald Trump reaccionó en ‘Truth Social’ calificando el espectáculo como “absolutamente terrible” y “una afrenta a la grandeza de Estados Unidos”.
