Alemania y Portugal, dos de las selecciones europeas de mayor relevancia en el fútbol internacional, elevaron esta semana sus preocupaciones ante la FIFA y las autoridades mexicanas con respecto a las condiciones de seguridad rumbo al Mundial 2026, a celebrarse entre México, Estados Unidos y Canadá del 11 de junio al 19 de julio de este año. La exigencia llega en medio de una reciente ola de violencia en territorio mexicano tras la captura y muerte del líder del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como El Mencho.
Alemania pide garantías de seguridad
El Gobierno de Alemania manifestó oficialmente que la FIFA debe exigir garantías claras de seguridad a México para asegurar que la Copa del Mundo pueda llevarse a cabo sin riesgo para los aficionados, jugadores y personal técnico que visiten el país durante el torneo. Esta solicitud fue expresada por el coordinador de Turismo alemán, Christoph Ploss, quien señaló que la protección de los turistas y visitantes es una “prioridad máxima” y que la FIFA debe trabajar en conjunto con los gobiernos de México, Estados Unidos y Canadá para que se cumplan estándares de seguridad exigibles y verificables antes y durante el Mundial.
Ploss explicó que los acontecimientos recientes, como actos violentos y bloqueos de carreteras en estados como Jalisco, Michoacán, Aguascalientes, Tamaulipas y Guanajuato tras el abatimiento de El Mencho, han generado inquietud entre muchos gobiernos europeos sobre la capacidad de las autoridades mexicanas para garantizar entornos seguros para eventos masivos de esta magnitud.
Este llamado público por parte de Alemania se suma a una creciente atención internacional sobre la seguridad en las zonas donde se disputarán 13 partidos del Mundial en México, repartidos entre Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
Portugal evalúa su participación
En paralelo, la Selección de Portugal y su Federación han expresado reservas sobre un amistoso programado contra México para el 28 de marzo en el Estadio Azteca/Banorte como parte de la preparación para el Mundial. La Federação Portuguesa de Futebol indicó que evaluará si la delegación, incluyendo jugadores y cuerpo técnico, viaja a territorio mexicano, dado el clima de inseguridad que se vive actualmente. La seguridad de sus integrantes es definida como el principal criterio para tomar una decisión definitiva.
Aunque esta posición no implica un rechazo formal al Mundial, sí refleja la incertidumbre de algunas selecciones respecto a viajar a zonas donde la violencia ha impactado la vida cotidiana y los eventos deportivos locales. La evaluación se hará de la mano con el Gobierno portugués y las autoridades de la FMF, buscando garantizar condiciones óptimas antes de confirmar su presencia.
Reacción mexicana y postura oficial
Ante estas preocupaciones externas, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha reiterado que “hay todas las garantías” para garantizar la seguridad en el país durante el Mundial 2026. Sheinbaum aseguró que las fuerzas de seguridad trabajan para estabilizar la situación y que no existe riesgo para los visitantes que asistan a los partidos programados en Méxicol, incluidas las sedes tradicionales como Guadalajara y Ciudad de México.
Por su parte, la FIFA manifestó que se encuentra en constante monitoreo de la situación y mantiene comunicación estrecha con las autoridades mexicanas para supervisar las condiciones de seguridad a medida que se acerca la Copa del Mundo.
La exigencia de Alemania y la evaluación de Portugal reflejan una compleja realidad: la organización de un evento de talla mundial donde la seguridad pública y la percepción internacional pueden influir en la confianza de selecciones, seguidores y turistas. De cara a junio, la FIFA y los países anfitriones deberán demostrar que cuentan con planes y recursos sólidos para proteger a todos los asistentes y asegurar que la fiesta del fútbol transcurra sin contratiempos en México.