Un posteo en redes sociales bastó para desatar una tormenta digital. Marcelo “Chelo” Weigandt, lateral de Boca Juniors, quedó en el centro de la conversación luego de compartir una selfie en su cuenta de TikTok que rápidamente se viralizó entre hinchas y usuarios de X. El motivo: muchos seguidores comenzaron a especular que el futbolista se habría realizado un retoque estético en los labios.
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La imagen, tomada dentro de un automóvil y con anteojos de sol, mostraba un primer plano del rostro del jugador. La iluminación y el ángulo generaron comentarios inmediatos sobre un supuesto aumento de volumen en sus labios. En cuestión de horas, la foto fue replicada en múltiples cuentas, acompañada de memes, comparaciones con imágenes anteriores y todo tipo de interpretaciones.
Algunos usuarios afirmaron que el cambio era evidente y hablaron de posibles aplicaciones de bótox o ácido hialurónico. Otros, en cambio, señalaron que podría tratarse simplemente de un efecto óptico provocado por la luz o el filtro utilizado en la publicación. Lo cierto es que, sin confirmación oficial, el debate creció a tal punto que trascendió las redes y llegó a programas deportivos y portales digitales.
Ni Weigandt ni Boca Juniors emitieron declaraciones formales sobre el tema. El futbolista mantuvo silencio público respecto a las especulaciones, mientras el club continuó enfocado en la preparación de sus compromisos deportivos. Sin embargo, el revuelo digital no se detuvo. En Argentina, donde el fútbol ocupa un lugar central en la conversación cotidiana, cualquier detalle relacionado con la vida de un jugador puede convertirse en tendencia.
El episodio también abrió una discusión más amplia sobre la exposición de los deportistas en redes sociales. En la actualidad, los futbolistas no solo son evaluados por su rendimiento en la cancha, sino también por su imagen pública. Una simple fotografía puede convertirse en noticia y generar un debate que, en muchos casos, poco tiene que ver con lo deportivo.
Weigandt, que recientemente volvió a tener protagonismo tras su paso por el Inter Miami y su regreso al plantel xeneize, quedó inesperadamente envuelto en una controversia que nada tiene que ver con su desempeño como lateral derecho. Mientras el equipo busca consolidarse en el torneo local, la conversación en redes giró en torno a su apariencia física.
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El escándalo digital refleja la dinámica actual del ecosistema futbolero: las redes amplifican cualquier detalle y lo transforman en contenido viral. Entre memes, ironías y comentarios críticos, la discusión sobre los supuestos retoques estéticos se mezcló con análisis futbolísticos y opiniones divididas. Algunos hinchas defendieron al jugador, argumentando que su vida privada y sus decisiones personales no deberían ser motivo de escrutinio público. Otros lo tomaron con humor, alimentando la ola de publicaciones.
Más allá de la veracidad de las especulaciones, el caso evidencia cómo la frontera entre lo deportivo y lo personal se vuelve cada vez más difusa. La cultura digital convierte cada imagen en potencial noticia y cada gesto en tendencia.
Mientras tanto, Weigandt continúa entrenando y compitiendo con Boca Juniors, intentando que el foco vuelva a estar en el césped y no en la pantalla del celular. El tiempo dirá si el tema se diluye como una anécdota viral más o si quedará como uno de esos episodios que muestran el poder, y la intensidad, de las redes sociales en el fútbol moderno.