En Colombia, detrás de cada cifra de progreso hay una historia que empieza igual: una mujer que decidió creer en sí misma. Desde la vendedora que aprendió a ahorrar con DaviPlata hasta la cafetera rural que accedió a su primer crédito, todas comparten algo en común: encontraron en Davivienda una puerta abierta a hacer sus sueños realidad.
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Hoy, más de 11,8 millones de mujeres son clientas del banco, lo que representa el 52% de su base total. De ellas, el 84% usa DaviPlata para gestionar su dinero y, para el 19%, este fue su primer producto financiero. Cada dato refleja algo más grande que una transacción: la posibilidad de tomar decisiones, planear el futuro y ser dueñas de su propio progreso.
Esta apuesta por la inclusión no es casualidad. Davivienda ha desarrollado productos diseñados especialmente para cerrar brechas: desde los Nanocréditos, que son préstamos 100% digitales de bajo monto, hasta los seguros paramétricos, una herramienta que protege a pequeños productores frente a fenómenos climáticos como sequías o lluvias extremas.
En Villeta, Enilce, una cafetera con años de experiencia, fue una de las primeras en recibir una indemnización automatizada gracias a este tipo de seguro. Luego, sin salir de casa, gestionó su primer crédito agrícola vía WhatsApp, convirtiéndose en la primera beneficiaria de un crédito Finagro completamente digital en el país.
“Davivienda ha sido más que financiamiento; nos ha ayudado a entender qué está pasando dentro de la empresa, a tomar decisiones informadas y a descubrir oportunidades que no sabíamos que existían. Es un acompañamiento que impulsa nuestro crecimiento y nos permite pensar en grande”, cuenta Ivonne Daza, Gerente General Productos Wow.
Más allá de ofrecer acceso, Davivienda trabaja para fortalecer la educación financiera como una herramienta de transformación. Su Índice de Bienestar Financiero (IBF) integra más de 400 variables para evaluar de forma objetiva la situación de sus clientes en cuatro dimensiones: gestión del día a día, resiliencia, planeación y confianza. En 2024, Davivienda lanzó El Profe de Finanzas, el primer asistente virtual de la región especializado en educación financiera, basado en inteligencia artificial generativa. A la fecha ha sostenido más de 45.000 conversaciones con usuarios, ofreciendo orientación objetiva y sencilla a cualquier persona, sea cliente del banco o no.
“La educación financiera es necesaria para que las personas accedan a productos y servicios, pero sobre todo para que los usen de manera informada y responsable. Solo así podrán construir patrimonio, planear su futuro y vivir con mayor tranquilidad”, afirma Alejandra Díaz, directora de Sostenibilidad de Davivienda.
El impacto de estas estrategias ya se refleja en miles de hogares. Más mujeres emprenden, más jóvenes ahorran y más comunidades rurales acceden a herramientas financieras que antes les eran impensables. Así, cada historia personal se convierte en una pieza del mismo rompecabezas: el de un país más incluyente y próspero.
El cambio se nota en las cifras, pero sobre todo, en la confianza con la que miles de colombianos hoy manejan su propio destino financiero.
