Un impactante video de seguridad revelado por Noticias Caracol muestra el momento exacto en el que un sicario asesinó al empresario Gustavo Aponte y a su escolta Luis Gabriel Gutiérrez, segundos después de que salieran de un gimnasio ubicado en el norte de Bogotá. El doble homicidio ocurrió en la tarde del miércoles 11 de febrero, en inmediaciones de la calle 85 con carrera Séptima.
De acuerdo con las imágenes, Aponte llegó al gimnasio alrededor de la 1:30 de la tarde, mientras que su escolta permaneció afuera esperando a que concluyera su rutina de ejercicio. En el sector también se encontraba un motociclista estacionado, quien, según las autoridades, cumplía el rol de campanero, encargado de alertar al sicario cuando las víctimas salieran del lugar.
El material audiovisual, uno de los cerca de 50 videos que ha analizado la Policía Metropolitana de Bogotá, muestra a un hombre vestido de traje y corbata parado en una esquina, aparentemente hablando por teléfono celular. Los investigadores creen que se trataba de una comunicación directa con su cómplice.
Segundos después, se observa cómo Gustavo Aponte y Luis Gabriel Gutiérrez descienden por las escaleras del gimnasio y se dirigen hacia su vehículo. En ese momento, el sicario cuelga la llamada, guarda el celular en uno de sus bolsillos y camina rápidamente por detrás de ellos. En menos de cinco segundos, el atacante alcanza a sus víctimas y dispara: un tiro fatal contra el empresario y tres disparos contra su escolta.
De manera simultánea, el supuesto campanero arranca la motocicleta al notar que el sicario se acerca a su objetivo. Un joven que caminaba por el sector huye al percatarse de la escena. Mientras tanto, los cuerpos de Aponte y Gutiérrez quedan tendidos sobre el andén, en plena vía pública. El asesino, tras confirmar que cumplió su cometido, huye corriendo hacia la carrera Séptima, donde, según los investigadores, lo esperaba otro motociclista para facilitar su escape hacia el centro de Bogotá.
Así fue el sicariato contra Gustavo Aponte en Bogotá: el video que muestra el crimen paso a paso
Las autoridades aún no han determinado con claridad los móviles del crimen, pero confirmaron que ya existe al menos un sospechoso identificado, gracias al análisis de las cámaras de seguridad y al rastreo de movimientos previos al ataque. La investigación judicial continúa para establecer si se trató de un crimen por encargo y cuántas personas estarían involucradas en la planeación del sicariato.
Familiares, amigos y personas cercanas al empresario aseguran que no existían amenazas previas en su contra. Gustavo Aponte, padre de cuatro hijos, era reconocido por su perfil bajo y su compromiso social y religioso.
Monseñor Rafael Cotrino, vicario general de la Arquidiócesis de Bogotá, lo recordó como “un hombre bueno, creyente y practicante, que supo combinar su actividad empresarial con su labor evangelizadora y su rol como padre y esposo”.
Además, Aponte hacía parte de la junta directiva de la Fundación Gustavo Aponte Rojas, organización creada por su abuelo hace 28 años y dedicada a atender a niñas, niños y adolescentes vulnerables del sector de Patio Bonito, en la localidad de Kennedy.
Claudia Cortés, directora de la fundación, lo describió como “un ser maravilloso, lleno de vocación de servicio, que no solo era un jefe, sino una figura paterna para la comunidad”.
El doble asesinato ha generado conmoción en Bogotá, reabriendo el debate sobre la seguridad ciudadana, la presencia de sicarios en zonas exclusivas y la capacidad de las autoridades para prevenir este tipo de crímenes planeados con precisión. La Fiscalía y la Policía avanzan en la identificación total de los responsables.
