Lo que comenzó como una jornada habitual de ejercicio terminó convirtiéndose en una tragedia que hoy sacude a la comunidad fitness en Colombia y reabre el debate sobre los protocolos de emergencia en gimnasios, según informó Noticias Caracol.
El hecho ocurrió el pasado 4 de febrero en una sede de Smart Fit en Bogotá, ubicada en el centro comercial Plaza Imperial, en la localidad de Suba. La víctima fue identificada como Juan Sebastián Anzola Quintero, conocido por sus amigos como Sebas, un joven fisicoculturista con amplia experiencia, que entrenaba de forma constante y compartía su proceso físico en redes sociales.
De acuerdo con versiones de testigos, Juan Sebastián se encontraba realizando su rutina de levantamiento de pesas cuando se descompensó de manera repentina y cayó al suelo frente a otros usuarios. La escena generó momentos de pánico, mientras varias personas intentaban auxiliarlo y alertaban al personal del gimnasio para activar los protocolos de emergencia médica.
Conmoción en Smart Fit Suba: joven deportista murió tras desplomarse en plena rutina
Pese a los intentos iniciales de reanimación, el deportista falleció dentro de las instalaciones. Con el paso de las horas, el caso se viralizó en redes sociales, donde surgieron fuertes críticas contra el gimnasio, especialmente por una denuncia que hizo uno de los amigos más cercanos de la víctima.
Se trata de Andrés Montoya, fisicoculturista, quien publicó un video en Instagram, que luego retiró de sus redes, asegurando que hubo una posible negligencia por parte de Smart Fit. “Realmente me causa mucho dolor ver que, por lo que fue la negligencia de Smart Fit, por no tener personas preparadas para este tipo de situaciones y con los equipos correspondientes”, afirmó.
Montoya también cuestionó que no se autorizara el traslado inmediato a un hospital cercano, pese a la gravedad del estado de su amigo. Según su testimonio, durante más de 25 minutos varias personas intentaron auxiliar a Juan Sebastián sin que se tomara la decisión de llevarlo a un centro médico.
“El Hospital de Suba queda a una cuadra y media y Smart Fit no dejó. Incluso un uniformado dijo que se podía intentar el traslado, porque no era un crimen”, aseguró el deportista, generando aún más indignación entre usuarios de la cadena de gimnasios.
Otra crítica que causó molestia fue que la sede reabrió al día siguiente con normalidad, sin un pronunciamiento visible. “Ayer falleció una persona en Smart Fit Suba y hoy abrieron muy a las 5 a. m., como si nada hubiera pasado”, escribió una usuaria en redes sociales.
El caso abrió un debate más amplio sobre los riesgos del entrenamiento de alto rendimiento, la autoexigencia física, el uso de suplementos deportivos y la presión estética en el mundo fitness. Varios internautas hicieron un llamado a entrenar con responsabilidad y realizarse controles médicos periódicos.
“Esto es un llamado de conciencia para todo el gremio del gimnasio. Es fundamental cuidarnos y acudir al médico si algo no está bien”, expresó otra usuaria.
¿Qué dijo Smart Fit sobre lo ocurrido?
Ante la polémica, Smart Fit Colombia emitió un comunicado oficial en el que aseguró que Juan Sebastián sufrió un paro cardiorrespiratorio súbito mientras entrenaba.
Según la empresa, su equipo de brigadistas certificados actuó de inmediato, aplicando maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), utilizando un desfibrilador externo automático (DEA) y activando los protocolos de emergencia.
“Pese a todos los esfuerzos realizados, el usuario falleció antes de ser trasladado a un centro médico”, indicó la compañía, que también expresó sus condolencias a la familia.
Mientras continúan las reacciones y los llamados a revisar los protocolos de atención en gimnasios, amigos y familiares se preparan para despedir a Juan Sebastián en Bogotá. Quienes lo conocieron aseguran que, más allá de su fuerza física, era un joven disciplinado, apasionado por el deporte y de gran calidad humana.
