Un fuerte cruce de declaraciones se registró en la mañana de este viernes durante una entrevista en Blu Radio entre la periodista Camila Zuluaga y la directora del Departamento Nacional de Planeación (DNP), Natalia Molina, en medio de un debate por el aumento del gasto público, el déficit fiscal y la suspensión del decreto de emergencia económica del Gobierno Petro.
La conversación, que inicialmente giraba en torno a los cuestionamientos por el endeudamiento del Estado y el manejo del Presupuesto General de la Nación, terminó convirtiéndose en un tenso enfrentamiento al aire, con acusaciones personales, reproches por falta de respeto y señalamientos sobre preparación académica y privilegios políticos.
Tensa entrevista en Blu Radio: Camila Zuluaga enfrenta a directora del DNP por endeudamiento del Gobierno Petro
Durante la entrevista, Camila Zuluaga insistió en que la funcionaria no estaba respondiendo con claridad sobre las cifras reales del déficit y el impacto del gasto público. “Es delicado que una funcionaria del gobierno Petro, con un cargo como el de la doctora Natalia Molina, no tenga claros los números”, señaló la periodista, lo que marcó el inicio de una discusión cada vez más acalorada.
Molina, por su parte, defendió la política económica del Ejecutivo asegurando que el gasto social en salud, educación y salarios dignos es una prioridad del Gobierno. “El gasto social necesariamente no es malo. Estamos invirtiendo en la gente, en quienes históricamente no han tenido oportunidades”, afirmó.
Sin embargo, la tensión escaló cuando la directora del DNP sugirió que desde los medios se estaba defendiendo a los sectores más ricos. “A ustedes les molesta que estemos protegiendo al pueblo y no a los megarricos”, dijo Molina, comentario que fue interpretado por Zuluaga como un ataque directo.
La periodista respondió visiblemente molesta, pidiendo respeto y rechazando que se le señalara de proteger intereses económicos. “Nosotros sí queremos que se les pague a los médicos. Lo que no queremos es que se derroche el presupuesto nacional”, replicó Zuluaga, cuestionando además el tono de la funcionaria.
Uno de los momentos más polémicos se dio cuando Camila acusó a Molina de utilizar un lenguaje que históricamente se ha usado para deslegitimar a las mujeres. “No me diga que me calme, porque usted sabe perfectamente lo que eso significa para las mujeres”, expresó la periodista, calificando la actitud como una forma de machismo discursivo.
El intercambio subió aún más de tono cuando Zuluaga cuestionó la idoneidad de Molina para ocupar el cargo. “Usted llega a un cargo sin los pergaminos para tenerlo. Ese es el privilegio que usted tiene por pertenecer a un círculo político”, afirmó la periodista, señalando que el salario de la directora se paga con recursos públicos.
Molina respondió defendiendo su trayectoria profesional y académica. “La invito a que revise mi hoja de vida y no me quite los méritos que me ha costado obtener. Soy hija de la universidad pública y he sido becada”, aseguró la funcionaria, rechazando que se pusiera en duda su preparación.
El cruce terminó con Zuluaga afirmando que la discusión no iba a llegar a ningún lado y cuestionando lo que llamó “cinismo” en las respuestas de la directora del DNP, mientras Molina reiteró que no permitiría que se desconociera su formación ni su recorrido profesional.
El trasfondo económico del choque
El enfrentamiento se dio en un contexto de alta tensión política y económica, luego de que la Corte Constitucional suspendiera el decreto de emergencia económica impulsado por el presidente Gustavo Petro, una medida que buscaba facilitar el recaudo de nuevos impuestos para enfrentar el déficit fiscal, estimado en 110 billones de pesos.
Tras la decisión del alto tribunal, el Gobierno entró en modo defensivo. Petro advirtió que, si se suspenden los nuevos impuestos, el próximo gobierno enfrentará un mayor costo de la deuda. “Crecerá mucho el costo de la deuda y se tendrán que recaudar más impuestos”, escribió el mandatario en su cuenta de X.
En la entrevista, Molina calificó como “gravísima” la suspensión del decreto, argumentando que el país había aprobado un presupuesto con un déficit de 16 billones de pesos, que debía cubrirse mediante una ley de financiamiento. Para la directora del DNP, resulta “incomprensible” que ahora se bloqueen esos recursos.
Sobre el déficit estructural, Molina sostuvo que solo puede corregirse mediante una reforma tributaria progresiva, en la que los sectores más ricos paguen más impuestos. “O se le recorta al pueblo o se les recorta a los megarricos”, afirmó.
La funcionaria explicó que el aumento del gasto público se ha concentrado en dos frentes: la gratuidad en la educación superior para estudiantes de estratos 1, 2 y 3, y la dignificación laboral de internos de medicina y soldados. También mencionó inversiones en la red hospitalaria, como el proyecto del Hospital San Juan de Dios, con una inversión de 1,66 billones de pesos.
¿Quién es Natalia Molina?
Natalia Molina es politóloga con varios estudios de posgrado y llegó al Gobierno durante la campaña presidencial de 2022. Tras la victoria de Petro, fue coordinadora del empalme, trabajó en la Sociedad de Activos Especiales (SAE), en el DAPRE y en otras entidades del Estado. En 2024 ingresó al DNP como asesora, luego fue subdirectora y finalmente fue nombrada directora general en junio de 2025.
Su nombramiento ha sido objeto de debate público, especialmente por su formación profesional y su cercanía política con el Gobierno.
Un debate que dividió a la audiencia
El choque entre Camila Zuluaga y Natalia Molina se volvió viral en redes sociales, donde generó una fuerte polarización. Mientras algunos usuarios defendieron a la periodista por exigir respuestas claras sobre el manejo de los recursos públicos, otros respaldaron a la directora del DNP por defender el enfoque social del Gobierno.
Lo ocurrido dejó en evidencia no solo las tensiones entre el Ejecutivo y los medios de comunicación, sino también el profundo debate que atraviesa el país sobre el modelo económico, el endeudamiento, el gasto público y la forma en que se financian las políticas sociales en Colombia.
