La ciudad de Bogotá continúa sumida en la conmoción tras el hallazgo sin vida de un menor de 9 años, identificado como Adrián Mathías Pinzón Calvo, quien había sido reportado como desaparecido desde el pasado 17 de enero en la localidad de Ciudad Bolívar, al sur de la capital. El caso ha generado profunda consternación entre la comunidad y reavivado el debate sobre la violencia intrafamiliar y la protección de la niñez.
De acuerdo con información oficial, el cuerpo del niño fue encontrado junto al de su padre, Marco Antonio Pinzón, el jueves 22 de enero, en las inmediaciones de la iglesia de Los Laches, en el oriente de Bogotá. Hasta el lugar se desplazaron unidades de la Policía Metropolitana y del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía, quienes acordonaron la zona para realizar el levantamiento de los cuerpos y las diligencias judiciales correspondientes.
Hallazgo de niño desaparecido en Ciudad Bolívar enluta a Bogotá: Fiscalía investiga violencia intrafamiliar
Según confirmaron las autoridades, ambos cuerpos presentaban impactos de bala. La hipótesis preliminar que manejan los investigadores apunta a que, presuntamente, Marco Antonio Pinzón habría causado la muerte del menor antes de quitarse la vida con un arma de fuego. Sin embargo, esta versión aún no ha sido confirmada de manera definitiva y hace parte del proceso investigativo que adelanta la Fiscalía General de la Nación.
El menor fue visto por última vez cuando salió de su vivienda en el sector de Lucero Bajo, en Ciudad Bolívar, en compañía de su padre. Desde ese momento, se perdió todo tipo de contacto con ambos, ya que los teléfonos celulares fueron apagados y no se registraron llamadas ni mensajes hacia familiares o conocidos. Ante la incertidumbre, allegados del niño denunciaron su desaparición, lo que dio inicio a un operativo de búsqueda por parte de las autoridades.
Durante varios días, organismos de seguridad realizaron recorridos y labores de rastreo en diferentes puntos de la ciudad, hasta que finalmente se produjo el hallazgo que hoy enluta a una familia y mantiene en alerta a las autoridades distritales. El caso ha tenido un amplio eco en la opinión pública debido a la edad de la víctima y a las circunstancias en las que ocurrieron los hechos.
Familiares del menor señalaron que, antes de la desaparición, habrían existido amenazas previas por parte de Marco Antonio Pinzón, así como antecedentes de comportamientos violentos y amenazas contra la madre del niño. Esta información fue puesta en conocimiento de la Fiscalía, que ahora evalúa si existieron alertas tempranas o antecedentes que no fueron atendidos oportunamente.
Las autoridades reiteraron que la investigación continúa en curso y que se adelantan análisis forenses, balísticos y psicológicos para esclarecer completamente lo ocurrido. Mientras tanto, el caso deja un profundo llamado de atención sobre la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención, atención y denuncia frente a situaciones de violencia familiar que ponen en riesgo la vida de niños y niñas.
