La movilidad en el occidente de la capital volvió a verse seriamente comprometida este lunes debido a un accidente de tránsito ocurrido en el Km 3.5 de la vía Bogotá–Medellín, donde un automóvil y un motociclista colisionaron, generando un fuerte represamiento vehicular que afectó de manera directa la calle 80 en ambos sentidos. Aunque el siniestro vial ya fue atendido por las autoridades y los equipos de emergencia, las consecuencias en la circulación permanecen visibles y continúan afectando a miles de conductores que se desplazan por uno de los corredores más transitados de la ciudad.
Según los reportes preliminares, el choque entre el vehículo particular y la motocicleta provocó una reducción significativa en la movilidad desde primeras horas de la mañana. La presencia de unidades de gestión del tráfico, ambulancias y patrullas de la Policía de Tránsito obligó a restringir parcialmente el paso, lo que incrementó la congestión en el corredor y extendió la fila de vehículos por varios kilómetros. En paralelo, se informó que se presentaron encharcamientos en diferentes puntos de la vía Bogotá–Medellín, lo que agravó aún más el flujo vehicular y dificultó la recuperación de la movilidad habitual.
Accidente en el Km 3.5 paraliza la calle 80 y agrava el caos vial en el occidente de Bogotá
A pesar de que el incidente ya fue superado operativamente, el trancón continúa debido al volumen de automóviles que quedaron represados y al lento avance de los vehículos que ingresan y salen de Bogotá por esta ruta. Las autoridades recomiendan a los conductores mantener la calma, respetar las señales de tránsito y, de ser posible, optar por rutas alternas mientras el tráfico retoma su ritmo normal.
Entre las alternativas sugeridas se encuentran tomar la avenida Suba–Cota, la avenida Pradilla o la calle 13, dependiendo del punto de origen y destino, con el fin de evitar el corredor de la calle 80. Se destaca además la importancia de revisar el estado de las vías en tiempo real a través de plataformas oficiales y aplicaciones de movilidad, especialmente en días con alta congestión o condiciones climáticas adversas que puedan generar nuevos incidentes.
Las autoridades recordaron que la vía Bogotá–Medellín continúa siendo uno de los corredores más sensibles en materia de movilidad debido al alto flujo de vehículos particulares, transporte de carga y motociclistas que lo transitan diariamente. Por ello, insisten en la necesidad de conducir con precaución, mantener las distancias de seguridad y evitar maniobras riesgosas que puedan derivar en nuevos accidentes de tránsito que empeoren la situación ya crítica de la zona.
