En medio de un nuevo episodio de tensión política, el presidente Gustavo Petro lanzó una grave denuncia durante un consejo de ministros en Córdoba, al asegurar que había ordenado el retiro de un general de la Policía Nacional por un supuesto complot en su contra. Según el mandatario, el alto oficial habría recibido instrucciones para ponerle sustancias psicoactivas en su vehículo con el fin de sabotear una reunión internacional de alto nivel.
“Hay un general que ordené retirar de la Policía, tiene una misión extraña. Alguien le dio la orden para ponerme sustancias psicoactivas en el carro y tenía como misión destruir la reunión con Trump, de alguna manera u otra”, afirmó el jefe de Estado, generando una ola de reacciones en la opinión pública.
Tensión en el Gobierno: Petro acusa a alto mando policial de querer ponerle drogas en su vehículo
Fuentes consultadas indicaron que el oficial al que se referiría el presidente sería el general Edwin Urrego Pedraza, quien hasta hace poco se desempeñaba como comandante de la Policía de Cali. Urrego cuenta con una amplia trayectoria dentro de la institución, pues también fue comandante de la Policía Metropolitana de Barranquilla y director de la Investigación Criminal e Interpol (Dijín).
El nombre del general Urrego no es nuevo en la esfera política. En noviembre de 2025, cuando fue allanada la vivienda del entonces ministro del Interior, Armando Benedetti, en el sector de Lagos del Caujaral, en Puerto Colombia, Urrego estaba al frente de la Policía Metropolitana de Barranquilla, según informó Caracol Radio.
Durante el consejo de ministros, el propio Petro vinculó ese procedimiento judicial con el presunto complot. “Tiene que ver con usted… le allanó su casa, era para eso”, le dijo al ministro Benedetti, sugiriendo que el operativo hacía parte de una estrategia mayor.
La versión del presidente
El presidente insistió en que esta situación se venía gestando desde octubre y que ya se habían tomado decisiones internas. “Ya se destituyeron varios, pero esto me coloca en una situación de alarma”, expresó, al tiempo que señaló que estos motivos de seguridad también explicarían por qué no pudo llegar a tiempo a atender algunas emergencias en la región Caribe.
Para Petro, el objetivo del supuesto plan era “destruir la reunión con Donald Trump”, un encuentro clave en el marco de su agenda internacional, lo que elevaría la gravedad de las acusaciones.
La respuesta del general Urrego
Tras conocerse los señalamientos, el propio general Edwin Urrego habló con Noticias Caracol y negó categóricamente las acusaciones del presidente. “Nunca, eso para mí es una locura”, afirmó, asegurando que no ha sido notificado oficialmente de ningún retiro de la institución.
Urrego explicó que actualmente se encuentra en condición de “excusa” dentro de la Policía, debido a una caída que sufrió recientemente, y reiteró su disposición a colaborar con cualquier investigación. “Estoy dispuesto a someterme a las pruebas de poligrafía, a lo que se requiera para que esto sea esclarecido”, señaló.
El alto oficial también aclaró que el allanamiento a la casa de Armando Benedetti fue ordenado por la magistrada Cristina Lombana, de la Corte Suprema de Justicia, y que como comandante no tenía la potestad de oponerse a una orden judicial. “Yo no podía negarme a cumplir una orden de ese tipo”, enfatizó.
¿Complot o campaña de desprestigio?
Aunque las declaraciones del presidente generaron un fuerte impacto, sectores cercanos a la institución policial no descartan que se trate de una campaña de desprestigio contra el general Urrego, quien durante su carrera ha liderado operaciones contra organizaciones de narcotráfico y ha trabajado con agencias de Estados Unidos, donde, según él, fue sometido a múltiples pruebas de seguridad.
Urrego aseguró que hasta el momento no le han informado sobre investigaciones internas en su contra y defendió su hoja de vida como “intachable”. Mientras tanto, el país sigue a la expectativa de si se abrirá una investigación formal que permita esclarecer si existió realmente un complot contra el presidente o si se trata de un nuevo capítulo de confrontación política entre el Gobierno y sectores de la fuerza pública.
