El general Dan Caine (John Daniel Caine), actual presidente del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos y máximo oficial militar del país, ofreció una detallada explicación en rueda de prensa junto al preosidente Donald Trump sobre la operación militar que permitió la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores durante la noche del 2 de enero y madrugada del 3 de enero en Caracas. La misión, denominada “Operación Determinación Absoluta” (Absolute Resolve), fue descrita como una de las acciones militares más complejas ejecutadas por Estados Unidos en las últimas décadas.
Para leer:Fuerte explosión sacudió la Alta Guajira: comunidad Wayúu encontró restos de un misil estadounidense
De acuerdo con Caine, la operación fue realizada bajo órdenes directas del presidente Donald Trump y en apoyo a una solicitud del Departamento de Justicia, con el objetivo de llevar ante la justicia a dos personas acusadas formalmente. El alto mando militar subrayó que se trató de una intervención planificada durante meses y ejecutada exclusivamente por fuerzas estadounidenses, dada su complejidad y nivel de integración.
Más de 150 aeronaves y meses de inteligencia: cómo EE. UU. ejecutó la operación que terminó con la captura de Maduro
Según el general, la operación fue el resultado de meses de trabajo de inteligencia, en los que participaron múltiples agencias, entre ellas la CIA, la NSA y la NGA. Durante ese tiempo, los equipos especializados observaron, recopilaron información y analizaron los movimientos del mandatario venezolano: dónde residía, cómo se desplazaba, cuáles eran sus rutinas y cuáles escenarios ofrecían una mayor probabilidad de éxito con el menor riesgo posible.
Caine explicó que el factor clave fue la selección precisa de la fecha, con el objetivo de maximizar el efecto de sorpresa táctica y, al mismo tiempo, minimizar el riesgo para la población civil y para las personas que serían capturadas. Las condiciones climáticas jugaron un papel determinante, especialmente durante el período de Navidad y Año Nuevo, cuando las fuerzas estadounidenses permanecieron en estado de espera hasta que se presentó la ventana ideal para actuar.
Medios internacionales informaron que Nicolás Maduro y esposa Cilia Flores se iban a dirigir de un bunker a otro de larga distancia y allí, en ese trayecto fueron capturados: “Ellos se rindieron”, dijo el presidente Trump. Después fueron llevados en aeronaves hasta el portaviones Buque de Guerra USS Iwo Jima.
La orden presidencial y el despliegue masivo
La orden final se dio a las 10:46 p. m. (hora del este), cuando el presidente autorizó el inicio de la operación. “Buena suerte y vayan con Dios”, fueron las palabras transmitidas a todas las unidades involucradas, según relató el general.
Desde ese momento, se activó un despliegue sin precedentes: más de 150 aeronaves despegaron desde 20 bases diferentes, tanto terrestres como marítimas, distribuidas en el hemisferio occidental. En el aire participaron bombarderos, aviones de reconocimiento, helicópteros y drones, sumando miles de horas de experiencia de vuelo. La fuerza humana involucrada incluyó personal de entre 20 y 49 años, pertenecientes al Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional.
Ingreso a Venezuela y neutralización de defensas
Los helicópteros con las fuerzas de extracción volaron a muy baja altura, cerca de 100 pies sobre el agua, para evitar ser detectados. Paralelamente, comandos espaciales y cibernéticos crearon un “corredor seguro” mediante sistemas avanzados de información.
Una vez sobre territorio venezolano, comenzó la fase crítica: la inhabilitación de los sistemas de defensa aérea para garantizar el ingreso y salida segura de las aeronaves. Aviones F-22, F-35, F-18, bombarderos B-2 y drones de operación remota protegieron en todo momento a los helicópteros y a las fuerzas terrestres.
Caine afirmó que el elemento de sorpresa se mantuvo intacto hasta el final, pese a la complejidad del operativo. Incluso cuando una de las aeronaves fue impactada, logró mantener su capacidad de vuelo y continuar la misión sin comprometer el objetivo.
La captura en Caracas
A la 1:01 a. m. (hora del este) —2:01 a. m. en Caracas— las fuerzas de aprehensión llegaron al punto donde se encontraba Nicolás Maduro. Con disciplina y precisión, aislaron el área, aseguraron el perímetro y procedieron a la captura.
Según el general, Maduro y su esposa se rindieron sin resistencia y fueron puestos bajo custodia del Departamento de Justicia, con apoyo de las fuerzas militares estadounidenses. Destacó que la operación se ejecutó sin bajas civiles, y que la inteligencia en tiempo real permitió ajustar cada movimiento para reducir riesgos.
Exfiltración y salida del país
Una vez completada la misión, se activó la fase de exfiltración, protegida por aviación táctica que suprimió cualquier amenaza potencial. Las fuerzas abandonaron el área y, a las 3:29 a. m., ya se encontraban fuera del espacio terrestre venezolano.
Posteriormente, Maduro y Cilia Flores fueron trasladados y embarcaron en el buque USS Iwo Jima, donde quedaron bajo custodia estadounidense.
Mensaje final
El general Dan Caine calificó la operación como una demostración del poder de las fuerzas conjuntas de Estados Unidos y aseguró que el país mantiene un alto nivel de alerta en la región. Subrayó que esta acción refleja el compromiso de su nación con responsabilizar a quienes, según afirmó, amenazan la estabilidad y la paz regional.
“Operación Determinación Absoluta” —concluyó— es el resultado de entrenamiento constante, coordinación extrema y del sacrificio de hombres y mujeres que, junto a sus familias, sostienen la capacidad militar de Estados Unidos.
