Y arrancó la temporada 2026!! Un año más en el que PUBLIMETRO me abre las puertas para seguir desarrollando mi columna rojiblanca, la del campeón del fútbol colombiano. Gracias a Alejandro Pino, su director, por el respaldo y la confianza para seguir al frente del tema desde Barranquilla, a vísperas del Carnaval y de un nuevo juego importante para Junior, este 7 de febrero ante Boyacá Chicó, en el querido estadio y ya no tan viejo Romelio Martínez, de la calle 72.
Pero hay un tema importante, más que el deportivo, que me tiene algo incómodo. Bueno, “el tiburón”, sin haber tenido tiempo para la pretemporada, gana categoricamente y de manera consecutiva
Suma dos victorias, una derrota, y tiene un partido pendiente ante Nacional. Tiene errores que, como dice el profe Arias, debe mejorar sobre la marcha y mejor aún, ganando. Eso es plus extra, definitivamente. Lo incómodo es como algunos aficionados, utilizando las redes sociales, e inventando portales falsos, se “disfrazan” de periodistas, para fustigar hasta más no poder, la labor del equipo, e inclusive, cuestionar las decisiones de jugadores y cuerpo técnico.
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De que “la arenosa” es una plaza exigente, no tiene la menor duda. De que sus hinchas le exigen a Junior victorias y victorias, desde un principio, no tiene discusión. La pérdida de la Súper Liga fue el fiel reflejo de esa inconformidad en el mundo rojiblanco. Arias fue expuesto a la picota pública, junto a los refuerzos que llegaron y sintieron de entrada “el quemonazo” del fanático tiburón. Súmele también el hecho de que la directiva del equipo barranquilero perdió esa serie ante Santa Fé desde el momento en el que decidió cambiar la localía. Buscaron darle prioridad a lo económico, el sueño de ver el Metropolitano otra vez lleno como la final del año pasado ante Tolima, antes de que lo cerrarán. Los antecedentes en este tipo de confrontaciones no han favorecido a los campeones del segundo semestre, sumado a que Junior en Bogotá le va como perro en misa. Era mejor cerrar en casa, pero bueno. Quien no conoce su historia, está condenado a repetirla. Todo eso agudizó en su momento la relación entre el club y sus seguidores. Era algo increíble ver cómo se había pasado de la gloria al infierno en tan sólo un mes.
Eso sirvió para que todos estos personajes aparecieran, y en busca de suscriptores, seguidores, likes, visualizaciones, entre otros medidores que colocan las plataformas digitales para monetizar dichas cuentas, hicieran de las suyas a costilla de Junior. Y es que, aunque parezca mentira, esas mismas plataformas que buscan censurar cuentas por utilizar términos inapropiados, no han podido acabar con el “amarillismo vendedor” y que acapara la atención del más incauto. Juegan con una increíble doble moral que absorve a toda una sociedad hambrienta de morbo. Es eso al final, para ellos, lo que cuenta.
Por fortuna, y digo mejor mediana fortuna, que Junior ganó de manera consecutiva y categórica ante Millonarios y Pereira en condición de visitante. El momento preciso para que el técnico Arias hiciera un llamado de atención a aquellos que usan las redes para despotricar de Junior, entre otras cosas. Lo mejor fue cuando el uruguayo, literalmente pellizcó a todos, y los invitó a no seguir y bloquear esas cuentas, que tanto daño están haciendo en el interior de la familia rojiblanca.
Pero al profe Arias, como al departamento de comunicaciones de Junior, yo les hago una invitación. Y me sumo, si así lo quieren. Vamos a identificar y desenmascarar a esos “badulaques” disfrazados de periodistas. Exponiéndolos en público, como el cartel de los más buscados, para que les sirva de escarmiento y así no cometan los mismos errores que tanto perjudica al equipo.
Junior debe ser de todos!!