Gustavo Petro Urrego es una de las figuras políticas más prominentes, influyentes y polarizantes de la historia reciente de Colombia. Tras hacer su tránsito desde la militancia rebelde hasta la vida democrática, consolidó una destacada trayectoria como congresista, alcalde de Bogotá y, finalmente, como el primer presidente de izquierda de la nación. Su mandato estuvo guiado por un discurso enfocado en la justicia social, el cambio climático y la reivindicación de las clases populares, convirtiéndose en un líder capaz de movilizar pasiones absolutas tanto en sus fieles seguidores como en sus más acérrimos opositores.
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Apenas unas horas después de dejar el Palacio de Gobierno, el expresidente volvió a encender la conversación digital con su característico estilo irreverente. Desde su cuenta oficial en la red social X, Petro respondió de manera contundente y sarcástica a las punzantes críticas lanzadas por otro de sus tradicionales rivales políticos: el expresidente Iván Duque, quien arremetió contra él en el marco de la posesión de Abelardo de la Espriella.
Durante los actos protocolarios en Cali, Duque no se guardó nada y lanzó duras palabras contra la gestión saliente: “El estilo de él es destruir (…) Gustavo Petro se fue en la soledad del rechazo del pueblo colombiano”, sentenció el exmandatario, provocando de inmediato una polvareda mediática en los medios de comunicación y las plataformas digitales.
La irónica respuesta que se hizo viral en redes
Fiel a su estilo directo en el entorno virtual, Petro no tardó en contestar las aseveraciones de Duque, echando mano de la ironía para desestimar sus palabras. “Jajajjaa. Definitivamente algunos no saben qué es el pueblo”, escribió en su trino, acompañando el texto con una fotografía muy significativa que capturó los momentos previos a su salida definitiva del poder. En la imagen se le ve sonriente y abrazado junto al equipo de trabajadoras del aseo de la Casa de Nariño, quienes lo acompañaron en sus últimos minutos en el palacio.
Como era de esperarse, la publicación no tardó en volverse tendencia absoluta. Miles de usuarios compartieron y comentaron el choque de opiniones, dividiéndose entre quienes aplaudieron la cercanía del expresidente con el personal de servicio y aquellos que calificaron la foto como una estrategia populista en medio del álgido pulso político del país.
