El país continúa conmocionado tras el asesinato del periodista Cristian Herrera en la ciudad de Cúcuta a manos de un sicario que le disparó frente a su casa el pasado sábado 6 de junio. En las últimas horas su esposa, Karla Niño, dio dolorosos detalles sobre el asesinato que ha sido considerado como un ataque directo a la libertad de prensa en Colombia.
(Lea más detalles sobre el caso dando clic en: Nuevo ataque a la prensa en Colombia: asesinan al periodista Cristian Herrera, en Cúcuta).
En entrevista con la emisora Blu Radio, Karla aseguró que siguen en shock por el homicidio del que fue víctima su pareja.
Sobre los responsables de este hecho, sostuvo que es un asunto que está siendo investigado por las autoridades. Lo cierto es que, según contó, en vida Cristian estuvo muy enfocado en cubrir los temas de orden público y judiciales de Cúcuta y Norte de Santander.
“Esta zona es una fuente inagotable de noticias desastrosas, de bandas, de todo tipo de problemas. Él los cubría en su totalidad. De cualquier lado pudo haber venido esa orden vil, cruel, de quererlo callar”, sostuvo Karla durante la entrevista.
Asimismo, indicó que el interés de Cristian era proteger a su familia y dijo que las amenazas que estaba recibiendo las manejaba con cautela.
“Él siempre se cuidaba de todo. Estaba siempre muy alerta de todas las cosas. Pero a nosotros nos tenía como en una capsulita para no afectarnos”, advirtió la esposa del periodista. Y señaló que, sin embargo, hubo momentos en los cuales sintieron temor. En una época, por ejemplo, recordó que tuvieron que tener un CAI Móvil frente a su casa.
“Las amenazas siempre han sido una constante”
Entre otras cosas, Karla aseguró que llevaba 24 años años casada con Cristian y durante ese tiempo las “amenazas siempre han sido una constante”. Incluso contó que hubo un momento en el que tuvieron que exiliarse en Chile durante más de un año en el 2004.
“En ese momento Cristian trabajaba con La Opinión (diario de Cúcuta). Recibimos las amenazas. Nosotros veníamos ese día por un puente, nos paran unas motos, nos interceptan y le dicen a Cristian que ojo, gordo, a usted lo van a matar”, indicó Karla. Luego, sostuvo que tras esas amenazas se fueron para Chile.
Frente a las investigaciones que estaba adelantando en los últimos meses, Karla señaló que les hacía seguimiento a bandas criminales, redes de corrupción y otros temas.
Karla explicó que el sábado en el que ocurrió el asesinato, habían decidido quedarse en la casa. En ese sentido, él les dijo a los escoltas que no había necesidad de salir.
“Se nos olvidó que la niña necesitaba ir a recoger los retenedores porque había terminado sus brackets y teníamos sí o sí que recoger los retenedores”, indicó Karla. Luego, compraron unos aguacates y un producto de limpieza para los retenedores. Cuando regresaron a su casa, él se bajó y el asesino le disparó.
“Fue delante de mi hija, de una amiga de mi hija y de mí”, contó Karla. “No merecía morir de la manera como me lo arrebataron, de la forma como me lo quitaron. Fue una sensación, un momento de pánico terrible”, puntualizó la esposa y les pidió a las autoridades esclarecer quiénes fueron los autores materiales e intelectuales de estos hechos.
