El candidato presidencial del Pacto Histórico y la Alianza por la Vida, Iván Cepeda Castro, junto a su fórmula vicepresidencial, Aida Quilcué, recibieron un sorpresivo y masivo respaldo político por parte de 32 barras futboleras y 18 colectivos de diversos equipos del rentado local. En un evento celebrado en la capital, las agrupaciones juveniles decidieron unirse para entregarles formalmente la camiseta de la Selección Colombia, transformando un símbolo deportivo en el epicentro de la agenda electoral de cara a la segunda vuelta.
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La movilización, que reunió a hinchas de escudos tradicionalmente rivales del Fútbol Profesional Colombiano (FPC), se convirtió en el escenario para blindar el uso de la indumentaria tricolor frente a los sectores de la oposición, marcando una clara estrategia de apropiación de los símbolos populares por parte de las bases juveniles vinculadas al denominado “barrismo social”.
La tricolor se toma la campaña: unión de barras en Puente Aranda
El acto político y cultural tuvo lugar en la cancha del Club Ferroviario de la localidad de Puente Aranda, en Bogotá. Allí, los jóvenes barristas decidieron dejar a un lado las camisetas de sus respectivos clubes profesionales para vestir de manera unificada la indumentaria oficial del equipo nacional. La entrega formal del uniforme a la dupla del Pacto Histórico buscó reafirmar la postura de que el balompié y su identidad pertenecen a las expresiones populares y no a intereses corporativos o particulares.
Durante su intervención ante la multitud congregada, Iván Cepeda Castro defendió el significado histórico de la indumentaria patria y lanzó fuertes dardos en contra de la instrumentalización que se ha intentado hacer del uniforme en los escenarios de debate público.
“Este no es un mero objeto mercantil, esto nos representa como nación, es un símbolo que nos une. No le pertenece a nadie, nos pertenece a todas y a todos y por eso no podemos permitir que nos la roben. No podemos dejar que alguien venga y se arrogue la potestad de decir que representa sus ideales”, señaló textualmente el candidato presidencial.
Con esta afirmación, la campaña presidencial de la centroizquierda busca capitalizar el respaldo de las agrupaciones futbolísticas en Bogotá, una fuerza social clave en las dinámicas comunitarias de las principales urbes del país.
“No sea ladrón”: dura advertencia directa a Abelardo De la Espriella
La jornada subió drásticamente de temperatura cuando Cepeda Castro usó los micrófonos para lanzar un ataque frontal y directo contra su principal contendor ideológico de la derecha, el abogado, Abelardo De la Espriella. El uso de la camiseta de la Selección de fútbol ha estado bajo el escrutinio de la opinión pública luego de los recientes pulsos políticos en el país y de fallos judiciales relacionados con las campañas de oposición.
Frente a la multitud de barristas y delegados de los 18 colectivos presentes, Iván Cepeda no se guardó nada y arremetió de forma explícita contra las intenciones de la derecha:
“Esto nos representa como Colombia, nuestro origen común, nuestro orgullo como nación y nuestra identidad. Así que señor De la Espriella, vengo aquí hoy rodeado de la juventud, del barrismo social, de los grupos que están haciendo del deporte una verdadera actividad fundamental en el país a decirle: no sea ladrón, no se nos robe la camiseta a todas y todos nosotros”, puntualizó Cepeda de manera tajante.
La severa declaración de Cepeda subraya una batalla cultural de fondo, en la cual el Pacto Histórico intenta arrebatarle las banderas del patriotismo a los movimientos conservadores y de ultraderecha, vinculando la tricolor al programa social promovido por la administración de Gustavo Petro.
Barrismo social y la agenda de la juventud popular
El espaldarazo de las 32 barras organizadas no responde únicamente a un apoyo estético, sino a acuerdos programáticos consolidados de cara a las elecciones. Durante el evento en Puente Aranda, el aspirante del Pacto Histórico ratificó de manera formal su compromiso institucional con la política de “barrismo social”, una iniciativa estatal orientada a transformar los entornos de los estadios mediante inversión social, equidad de género, inclusión y la desarticulación de lógicas violentas en los barrios populares.
Por su parte, los representantes juveniles manifestaron que el respaldo a la fórmula compuesta por Iván Cepeda y Aida Quilcué obedece a las coincidencias plenas con las agendas de derechos de la juventud trabajadora, la diversidad y el acceso real a oportunidades culturales y recreativas en el territorio nacional. El debate por la apropiación de los símbolos colombianos queda abierto y encendido en la recta final de la carrera por la Casa de Nariño.
