El más reciente reporte oficial de embalses entregó un panorama clave para Bogotá y Cundinamarca, especialmente en momentos en los que el ahorro de agua sigue siendo una conversación necesaria para los ciudadanos. Aunque varios sistemas muestran una tendencia ascendente, los datos también dejan ver que no todos los embalses avanzan al mismo ritmo y que algunos todavía requieren seguimiento.
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De acuerdo con el reporte oficial del 4 de junio de 2026, el Agregado Norte se encuentra en 59,12 % de capacidad y mantiene una tendencia ascendente. Este sistema está compuesto por los embalses de Neusa, que aparece en 82,78 %; Sisga, con 66,08 %; y Tominé, que registra 54,70 %. En los tres casos, la tendencia reportada es ascendente.
El dato es relevante porque estos embalses hacen parte del sistema hídrico que rodea a la Sabana de Bogotá y Cundinamarca, por lo que sus niveles suelen ser seguidos de cerca en medio de las alertas por abastecimiento y consumo responsable.
Agregado Sur, el sistema con el nivel más alto
El reporte también muestra que el Agregado Sur es el que presenta el nivel más alto entre los sistemas informados, con un 97,60 % de capacidad. Sin embargo, a diferencia del Agregado Norte, su tendencia general aparece como descendente.
En este grupo, el embalse de Chisacá está en 90,24 % y registra tendencia descendente, mientras que Regadera aparece en 113,02 % y con tendencia ascendente. El documento oficial aclara que, para este agregado, los valores corresponden al 3 de junio de 2026, un día antes del reporte general.
Aunque el porcentaje del Agregado Sur es alentador por su alto nivel de almacenamiento, la tendencia descendente obliga a no perder de vista el comportamiento de los próximos reportes. Dicho en otras palabras: hay buen nivel, pero eso no significa que se pueda bajar la guardia frente al consumo.
¿Cómo está el Sistema Chingaza?
Uno de los puntos que más llama la atención es el estado del Sistema Chingaza, clave para el abastecimiento de Bogotá. Según el reporte oficial, este sistema se encuentra en 56,61 % y mantiene una tendencia ascendente.
Al revisar embalse por embalse, Chuza aparece en 49,71 %, con tendencia ascendente, mientras que San Rafael está en 80,27 %, aunque con tendencia descendente. Esta diferencia muestra que, si bien el sistema completo va en recuperación, sus componentes no se están comportando de la misma manera.
La importancia de Chingaza para Bogotá ha sido reiterada en el debate público por el abastecimiento de agua de la ciudad. En abril, por ejemplo, la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá habló de medidas operativas para reducir la presión sobre Chingaza y mejorar la seguridad hídrica de la capital, en medio de la preparación frente a posibles escenarios climáticos complejos.
El Hato también sube
El reporte incluye además el embalse El Hato, que aparece con 73,19 % de capacidad y tendencia ascendente. Aunque no suele concentrar tanta atención pública como Chingaza, su comportamiento también hace parte del seguimiento general a los cuerpos de agua de Cundinamarca.
El informe aclara que el promedio de los embalses se calcula teniendo en cuenta el volumen total almacenado frente a la capacidad total, una precisión importante para entender por qué los porcentajes agregados no son simplemente un promedio aritmético entre embalses.
Por ahora, el parte general muestra señales positivas en varios puntos del sistema, especialmente por las tendencias ascendentes en el Agregado Norte, Chingaza y El Hato. Sin embargo, la recomendación sigue siendo la misma: mantener hábitos de ahorro en casas, conjuntos, comercios y oficinas, porque el comportamiento de los embalses depende no solo de las lluvias, sino también del consumo diario de millones de personas.
