En medio de una coyuntura política cada vez más tensa en Colombia, una discusión en redes sociales terminó mezclando feminismo, voto, amistad y polarización. Esta vez, el centro de la conversación fue una activista que se identifica en X como Putamentelibre y que, según su perfil, promueve el “Feminismo Artesanal” desde una perspectiva de género y enfoque diferencial.
>>>(Vea: La polémica respuesta de De la Espriella luego del sorpresivo respaldo de Trump: “sin disculpas” ante la oposición)<<<
La conversación comenzó luego de que la mujer afirmara en redes que había anunciado su apoyo a Abelardo de la Espriella, una decisión que generó críticas entre usuarios de redes sociales por venir de una persona que se ha identificado públicamente con causas feministas y sociales. Sin embargo, después de la controversia, la activista afirmó que se retractó de esa postura.
“Tengo derecho a recular y nunca dejaré de decir lo que pienso, pierda a quien pierda”, escribió en una extensa publicación, en la que también aclaró que ya no votará por De la Espriella y que ahora optará por el voto en blanco.
¿Qué pasó con Margarita Rosa de Francisco?
Uno de los puntos que más llamó la atención fue la mención directa a Margarita Rosa de Francisco, actriz, escritora y una de las figuras públicas más activas en debates políticos desde redes sociales.
En su publicación, la activista aseguró que Margarita Rosa habría sido su amiga y que la relación se habría roto por sus decisiones políticas. “Margarita Rosa de Francisco: fuiste mi amiga”, escribió, antes de afirmar que, según su versión, la actriz le habría dicho que no era “digna” de su amistad por sus posturas.
Hasta el momento, con la información disponible, esta versión corresponde a lo expresado por la activista. No se ha confirmado una respuesta pública de Margarita Rosa frente a ese señalamiento puntual.
La activista explicó por qué reculó
En otra publicación, la mujer sostuvo que su cambio de postura no se dio por presión de grupo, sino por preocupaciones relacionadas con una eventual Constituyente y con cuestionamientos sobre la libertad de prensa.
“Una persona que no respeta la libertad de prensa, que pretende que los periodistas se dobleguen a su voluntad, no merece la presidencia”, señaló en el mensaje compartido.
La activista también dijo sentirse agotada por lo que llamó “terrorismo ideológico” tanto de derecha como de izquierda, y aseguró que la discusión le dejó una reflexión sobre lo difícil que puede ser expresar una postura política propia en público.
El caso abrió otra conversación en redes, en ese mismo post, que hasta dónde las diferencias electorales pueden romper amistades, vínculos personales o espacios de afinidad política. En especial, cuando se trata de figuras o personas asociadas a causas sociales que toman decisiones que incomodan a sus propias audiencias.
Por ahora, la activista insiste en que no votará por De la Espriella y que su decisión será votar en blanco. Mientras tanto, su mención a Margarita Rosa dejó servida una nueva polémica sobre amistad, política y libertad de criterio en tiempos de alta polarización.
