El Programa de Alimentación Escolar volvió a quedar en el centro del debate político. Esta vez, el presidente Gustavo Petro cuestionó directamente al alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, por la ejecución del Programa de Alimentación Escolar (PAE), en la ciudad y lanzó una pregunta que abrió una nueva discusión sobre el manejo de los recursos destinados a la alimentación de niños, niñas y jóvenes.
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A través de su cuenta de X, el mandatario aseguró que el Gobierno Nacional ha entregado más recursos para el programa, pero que eso no se estaría reflejando en una mayor atención a estudiantes.
“Lo que le decimos al alcalde Char es que ha sido entregado por el Gobierno Nacional casi el doble del dinero para el PAE para la atención alimentaria a los estudiantes, pero los platos de comida disminuyen. ¿Qué están haciendo con el dinero de la comida de los niños y niñas en Barranquilla?”, escribió Petro.
La frase elevó el tono de una discusión que ya venía siendo planteada por el ministro de Educación, Daniel Rojas, quien también le respondió al alcalde Char y aseguró que el debate no está en si el PAE es financiado conjuntamente, sino en por qué, según sus cifras, más recursos no se están traduciendo en más cobertura.
El reclamo del Gobierno por los recursos del PAE
De acuerdo con Rojas, mientras en 2022 el Gobierno Nacional aportaba cerca de COP 29.000 millones para el PAE en Barranquilla, en 2026 ese aporte sería de más de COP 41.000 millones. El ministro también afirmó que la bolsa total de financiación habría pasado de COP 62.000 millones a COP 179.000 millones.
Bajo esa lectura, el cuestionamiento del Gobierno es que, si el presupuesto prácticamente se triplicó, la cobertura no debería seguir estancada alrededor del 70 %, como aseguró el funcionario.
Rojas también señaló que en 2022 se atendían cerca de 138.522 estudiantes, mientras que en 2026 la cifra sería de aproximadamente 125.524. Es decir, según el ministro, hoy habría menos estudiantes beneficiados que hace cuatro años, pese a que existen más recursos disponibles.
“Más plata debería significar más platos de comida”, sostuvo Rojas en su publicación, en la que también afirmó que más de 52.000 niños, niñas y jóvenes seguirían por fuera del programa en Barranquilla.
La pregunta que queda sobre Barranquilla
El reclamo del presidente y del ministro apunta a un tema sensible: el PAE no es solo una línea presupuestal, sino un programa que incide directamente en la permanencia escolar y en las condiciones básicas de miles de estudiantes.
Por eso, aunque las cifras entregadas por Rojas deben leerse como datos del Gobierno Nacional dentro de una controversia política, el cuestionamiento pone sobre la mesa una pregunta de control público: si hay más recursos, ¿por qué no hay más estudiantes atendidos?
Hasta ahora, con la información disponible, no hay una decisión de autoridad fiscal, disciplinaria o penal que pruebe un desvío de recursos en Barranquilla. Por esa razón, el señalamiento debe entenderse como una exigencia de explicaciones por parte del Gobierno Nacional y no como una conclusión judicial.
Lo cierto es que Petro dejó el debate instalado con una frase dura, especialmente en un tema que toca directamente a la niñez: “¿Qué están haciendo con el dinero de la comida de los niños y niñas en Barranquilla?”.
La discusión ahora queda en manos de la Alcaldía de Barranquilla, que deberá responder no solo al Gobierno, sino también a las familias que dependen del PAE para que sus hijos reciban alimentación durante la jornada escolar.
