La Procuraduría General de la Nación ordenó la suspensión provisional de Alfredo Saade de su cargo como embajador de Colombia en Brasil. La medida cautelar busca frenar una presunta y reiterada participación en política del funcionario a través de sus redes sociales, en el marco de la actual carrera por las elecciones presidenciales. Después de notificarse la decisión, el diplomático defendió sus publicaciones, restó valor legal a sus trinos sobre Armando Benedetti y Roy Barreras, y aseguró que la justicia no puede operar bajo interpretaciones.
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La determinación del Ministerio Público responde a la necesidad de evitar que el embajador continúe interfiriendo en el debate electoral. Según la resolución oficial de la Procuraduría, el proceso disciplinario se sustenta en la urgencia de contener la conducta de Saade durante la campaña hacia la Presidencia de la República.
El organismo advirtió sobre el riesgo inminente de reiteración de la falta, considerando que el país se encuentra a solo 21 días de que se celebren las votaciones correspondientes a la segunda vuelta presidencial. Para la entidad, la suspensión provisional cumple con los requisitos de idoneidad, necesidad y proporcionalidad exigidos por la ley para proteger la neutralidad institucional del servicio diplomático.
“Un trino cualquiera”: la defensa técnica y política de Saade
En declaraciones entregadas a los medios de comunicación, Alfredo Saade cuestionó los fundamentos jurídicos de la Procuraduría. El suspendido embajador argumentó que sus opiniones en la red social X no constituyen un delito taxativo ni una prueba de participación indebida en política, comparando la situación con la intención no ejecutada de un delito penal.
“Que ese trino la justicia no se puede tomar por interpretación, ¿de dónde sacan que la justicia se toman decisiones por interpretación? Si usted hoy está pensando en matar a alguien, nunca lo mata, lo condenan a 20-30 años porque lo pensó o porque lo insinuó, no. La culpa tiene que ser taxativa, para eso es la ley (...) Un trino, eso es un trino cualquiera de los trinos que ponemos todos todos los días de la vida”, afirmó Saade de manera categórica.
Al ser consultado sobre los mensajes específicos donde solicitaba movimientos en el entorno del Gobierno, el diplomático minimizó el impacto de sus palabras frente a figuras como el ministro de Interior, Armando Benedetti:
“Se me ocurrió que Benedetti debe renunciar y punto ya (...) eso no es nada, es que pedir una renuncia no es nada. Yo ni soy jefe de Benedetti. Eso es un trino. No es más. Porque se me ocurrió pedírsela como si ese día me creí jefe de Benedetti y le pedí la renuncia (...) Ese día me creí el jefe Benedetti ese día y ya y le pedí la renuncia, no fue más. Tenga la plena seguridad que no he faltado, no he cometido ninguna falla y no la voy a cometer tampoco”.
Los trinos que provocaron la sanción disciplinaria
El expediente de la Procuraduría incluyó publicaciones del primero de junio de 2026. En uno de los mensajes, Saade calificó de “brutalidad” el distanciamiento de figuras políticas clave para el Gobierno: “Todos conocen las molestias que he tenido con Roy Barreras y Armando Benedetti pero haberlos alejado es la mayor brutalidad del mundo. Solos los torpes políticos hacen eso y tienen que llamarlos ya para que ayuden a abrir el triunfo”. En otro texto, el funcionario escribió: “Presidente Gustavo Petro victoria o muerte. El país lo necesita libre de ataduras, renuncie al cargo demuestre cómo es que se ponen 15 millones de votos en las urnas”.
Respecto a su continuidad en el Gobierno Nacional, el diplomático suspendido aclaró que mantiene sus canales de comunicación habituales con el mandatario. “Con el presidente Petro yo continúo con mis conversaciones como empleado del que soy y empleado de la nación y listo, no hay un motivo ahora para reunirnos hoy o mañana”, puntualizó Saade, quien previamente ofreció disculpas públicas en sus redes a quienes se hubieran sentido ofendidos durante la jornada electoral.
