En un operativo relámpago ejecutado por la Policía Metropolitana de Cúcuta (Mecuc), una bebé de siete meses fue rescatada en el barrio Antonia Santos tras permanecer privada de la libertad por su propio padrastro. El hombre, identificado por las autoridades como Carlos Andrés Lindarte, se llevó a la menor sin el consentimiento de la madre y la utilizó como instrumento de venganza durante horas de intensa tensión, marcadas por extorsión psicológica.
El detonante del rapto, según la investigación oficial, fue la llegada a la ciudad del padre biológico de la niña. El hombre viajó desde Bogotá con el propósito de visitar a su hija, situación que desató un ataque de desconfianza en el hoy procesado, quien decidió intervenir por la fuerza para frustrar el encuentro familiar.
El error digital que delató el escondite
Durante el tiempo que mantuvo retenida a la niña, Lindarte Hernández acudió a la intimidación directa. La madre de la bebé denunció que el sujeto la acosaba mediante mensajes de texto y videollamadas en tiempo real. En esas comunicaciones, el hombre exhibía a la pequeña y, presuntamente, le infligía dolor físico frente a la cámara para generar mayor desesperación.
Ese exceso de violencia digital facilitó la labor de las autoridades. La mujer logró conservar los pantallazos y registros de las videollamadas, entregando el material de forma intacta al momento de interponer la denuncia. Esta evidencia técnica permitió a los investigadores triangular la ubicación exacta del inmueble en la capital de Norte de Santander.
“Gracias a la denuncia realizada por la madre de la niña, quien advirtió que su pareja sentimental en un ataque de celos se llevó a la menor (...) Esta persona enviaba mensajes intimidantes y realizaba videollamadas en las que presuntamente lastimaba a la menor”, confirmó el coronel Jimmy Belalcázar, comandante encargado de la Mecuc, en declaraciones recogidas por Caracol Radio.
Luedo del allanamiento y la recuperación de la niña, el capturado fue presentado ante la Fiscalía General de la Nación. Un juez de control de garantías avaló el acervo probatorio, legalizó la captura por el delito de violencia intrafamiliar y ordenó su reclusión inmediata en un centro penitenciario. La bebé regresó a los brazos de sus padres tras la respectiva valoración médica.
Alerta fronteriza: Cae otro agresor en Juan Atalaya
La gravedad de estos delitos encendió las alarmas de las unidades de protección infantil en la ciudad. De forma paralela a este rescate, la fuerza pública reportó un segundo expediente alarmante, documentado también por el medio de Cúcuta La Opinión, con la captura de Nicolás Carrero en el sector de Chapinero.
Este individuo enfrenta cargos por actos sexuales contra su hijastra, una menor de 14 años. El informe policial detalla que el hombre, valiéndose de su autoridad en el hogar, sometía a la adolescente mediante la grabación de videos íntimos, un ciclo de abuso que fue interrumpido gracias a la alerta oportuna ante las autoridades. Ambos procesados enfrentan ahora el peso de la justicia ordinaria desde la cárcel.
