Un ataque con artefactos explosivos acondicionados en drones dejó al menos seis menores de edad y un adulto mayor gravemente heridos en el corregimiento de Betulia y el sector de Playa Rica, zona rural del municipio de Suárez, Cauca.
>>>(Vea: La utilizó para vengarse: padrastro habría raptado a una bebé de siete meses y grabado sus maltratos en Cúcuta)<<<
La acción violenta, atribuida por las autoridades a la estructura Jaime Martínez de las disidencias de las Farc, ocurrió en medio de intensos combates registrados desde la tarde del primero de junio.
Urgencia vital: el dolor de las víctimas y su traslado médico
El impacto de la carga explosiva afectó de manera indiscriminada a la población civil que quedó expuesta en medio de la confrontación y de la onda expasiva. Según el reporte de la Unidad de Salud Municipal de Suárez, la situación médica más crítica la enfrenta un niño de siete años que al parecer sufrió una herida penetrante en el tórax. Debido a la gravedad de la lesión, el menor fue trasladado bajo código de urgencia vital a un centro hospitalario de alta complejidad en la ciudad de Cali.
Junto a él resultaron lesionados un menor cinco años, quien presenta un trauma en el cráneo, otras dos de nueve años y otra menor de 12 años. El adulto herido fue identificado como Juan Bautista, de 55 años. Los pacientes con lesiones de menor gravedad reciben atención en el hospital local, acompañados por equipos de apoyo psicosocial ante el impacto del ataque.
La Alcaldía de Suárez emitió un pronunciamiento oficial exigiendo respeto por el Derecho Internacional Humanitario (DIH):
“Desde la Alcaldía Municipal expresamos nuestra profunda preocupación por esta situación y hacemos un llamado urgente a los actores armados involucrados en la confrontación para que respeten de manera estricta los principios y normas del Derecho Internacional Humanitario, especialmente la protección de la población civil, que debe permanecer al margen del conflicto (...) La Administración Municipal mantiene seguimiento permanente a la situación y continuará articulando esfuerzos institucionales para salvaguardar la vida, la integridad y los derechos de las familias del sector”.
Ofensiva de contención y confinamiento masivo
La detonación de las aeronaves no tripuladas forma parte de una escalada bélica orquestada por la facción bajo el mando de alias ‘Iván Mordisco’. Para contrarrestar la incursión, el Batallón de Operaciones Terrestres N.°14 del Ejército Nacional desplegó maniobras tácticas en el área, respaldadas por la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC).
La Tercera División del Ejército confirmó la operatividad en la zona a través de sus canales oficiales, asegurando que sus unidades lograron ubicar el sitio exacto desde donde los insurgentes lanzaron las cargas. La institución militar indicó:
“La reacción de las tropas, sumada al apoyo de la Fuerza Aeroespacial, permitió repeler la agresión e identificar el punto de lanzamiento de los explosivos. Al momento, nuestras tropas no reportan novedades”.
La alteración del orden público generó una crisis inmediata en el territorio. La alcaldía municipal confirmo que “de acuerdo con los reportes preliminares, alrededor de 200 familias permanecen confinadas en la zona como consecuencia de los hechos que se desarrollan en el territorio, limitando su movilidad y poniendo en riesgo su integridad y bienestar” refiriéndose a que estas personas permanecen confinadas en sus viviendas, imposibilitadas para salir por el riesgo del fuego cruzado. La administración local hizo un llamado a los habitantes a mantenerse resguardados y acatar las directrices de seguridad.
Fractura en las disidencias exacerba el conflicto armado
La arremetida en el Cauca coincide con una violenta disputa interna dentro de las disidencias de las Farc. Días atrás, un combate en el Guaviare dejó al menos 50 muertos tras un choque entre facciones enemistadas.
Alexander Díaz Mendoza, alias ‘Calarcá’, afirmó en un comunicado que el ataque a su campamento fue dirigido por Néstor Gregorio Vera, alias ‘Iván Mordisco’. Esta ruptura en la comandancia criminal ha intensificado las operaciones terroristas en diversas regiones de Colombia, consolidando al departamento del Cauca y sus poblaciones rurales como los principales escenarios de una guerra por el control territorial que sigue sumando víctimas civiles.
