Iván Cepeda tuvo su primer pronunciamiento público luego de conocerse que Colombia irá a segunda vuelta presidencial y que su candidatura se enfrentará a la de Abelardo de la Espriella. El candidato del Pacto Histórico habló y se refierió al nuevo escenario electoral, lanzó fuertes cuestionamientos sobre las garantías durante la jornada.
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La declaración se dio después de que el avance 30 de la Registraduría Nacional mostrara a De la Espriella y Cepeda como los dos candidatos más votados. Con 121.868 de 122.020 mesas informadas, equivalentes al 99,87 %, Abelardo de la Espriella registraba 10.346.212 votos, correspondientes al 43,73 %, mientras Iván Cepeda alcanzaba 9.680.548 votos, es decir, el 40,91 %.
No obstante, el veredicto institucional quedó en el aire tras la primera declaración oficial de Cepeda junto a su fórmula vicepresidencial, Aída Quilcué. En una postura radical que sacude las garantías del proceso, la coalición oficialista anunció que no reconocerá los boletines provisionales debido a graves inconsistencias detectadas en el censo electoral y en los patrones de votación regionales.
Las declaraciones de Cepeda que condicionan el proceso electoral
En una intervención directa ante sus simpatizantes, el aspirante del Pacto Histórico elevó el nivel de la confrontación institucional. Rompiendo con la tradición de aceptar los datos preliminares de la noche de elecciones, Cepeda advirtió que las cifras bajo el actual sistema de preconteo se encuentran bajo sospecha y supeditó su campaña exclusivamente a lo que arrojen los jueces de la República en el escrutinio definitivo.
“Antes de entrar en cualquier otro asunto, dejémoslo claro. Hay dos situaciones que son en este momento bastante confusas. El Presidente de la República acaba de pronunciarse de manera clara sobre una de esas situaciones. Hay un desfase que queremos verificar en torno al censo electoral y ese no es cualquier desfase. Estamos hablando de 885.000 personas o cédulas. Queremos, porque somos gente seria, que eso se aclare. Primer asunto. Pero segundo, existe información e indicios sobre un número indeterminado de mesas (...) en las cuales se ha presentado, según los primeros informes, votaciones atípicas. Así que lo dejamos claro de una vez ante la opinión pública: solo cuando las comisiones escrutadoras dejen totalmente aclarado, nítida y rigurosamente aclarado este asunto, nos vamos a pronunciar sobre los resultados de esta”.
Cepeda enfatizó que las bases de su movimiento no se doblegarán ante cifras provisionales y reivindicó la legitimidad de su electorado.
“Hemos sobrevivido genocidio. Hemos afrontado las peores persecuciones y muchas de las organizaciones a las que pertenecemos se las ha intentado diezmar y reducirlas al exilio o a la muerte. Y aquí estamos. Hoy obtuvimos 10 millones de votos mal contados en Colombia. Somos la principal fuerza política, sin duda (...) No nos estamos inventando ninguna clase de excusas para no reconocer resultados. Estamos viviendo en democracia. Que las comisiones escrutadoras hagan su trabajo y sepamos con claridad cuál fue hasta el último de los votos que obtuvimos en el territorio nacional en el día de hoy”.
Denuncias de intervención internacional y exigencia de auditoría
El candidato presidencial no limitó sus cuestionamientos a la noche del preconteo. En su balance sobre el desarrollo de los comicios, Cepeda denunció una “vulgar, abierta y descarada intervención” en el proceso electoral por parte del presidente de Ecuador, Daniel Noboa, argumentando una supuesta concertación con la campaña de De la Espriella para golpear la intención de voto en el sur de Colombia, fortín del Pacto Histórico. Asimismo, exigió a las autoridades electorales una revisión financiera exhaustiva sobre los recursos de su rival.
“De los miles de millones de pesos, como sí lo hemos visto en otras campañas presidenciales que han gastado, entre ellas la de De la Espriella, me gustaría que se le practique una auditoría seria sobre cuánto invirtió en todos los dineros que se fueron en redes sociales y las denuncias que hay de compra de votos por parte de su campaña en distintos lugares del país. No, lo nuestro fue totalmente austero. Nosotros a las calumnias, a los montajes que se nos hicieron, respondimos simple y llanamente junto a Aída con argumentos y con razones. Cumplimos con el principio de hacer una campaña austera, respetuosa, honesta, ética”.
La tensión se traslada ahora a los salones de escrutinio oficial, donde los delegados del Pacto Histórico buscarán disputar el margen que los separa de la primera opción. Con las alarmas encendidas sobre el preconteo, la contienda por la Casa de Nariño ingresa formalmente en una fase de revisión voto a voto que medirá la resistencia institucional del país.
