El voto en blanco también dejó un mensaje político en la primera vuelta presidencial. Aunque la disputa principal quedó concentrada entre Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda, quienes se perfilan para disputar la segunda vuelta, esta opción de inconformidad alcanzó una cifra que superó a varias candidaturas que estuvieron en el tarjetón.
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De acuerdo con el avance 24 de la Registraduría Nacional, con 121.566 de 122.020 mesas informadas, equivalentes al 99,62 %, el voto en blanco registró más de 406.220 sufragios, lo que corresponde al 1,71 % de los votos válidos. El mismo reporte indica que la jornada alcanzó 23.911.588 votantes, de un censo electoral estipulado de 41.421.973 personas.
El dato no cambia el rumbo de la elección, pero sí deja una lectura sobre la baja conexión que tuvieron varias candidaturas con el electorado. En una jornada marcada por la polarización entre De la Espriella y Cepeda, el voto en blanco logró ubicarse por encima de nueve aspiraciones presidenciales, algunas de ellas encabezadas por nombres con trayectoria nacional.
¿A quiénes superó el voto en blanco?
Según el reporte de la Registraduría, el voto en blanco quedó por encima de Claudia López, quien obtuvo 224.889 votos, equivalentes al 0,95 %. También superó a Raúl Santiago Botero Jaramillo, que alcanzó 205.781 votos, y a Óscar Mauricio Lizcano Arango, quien llegó a 53.755 sufragios.
Más abajo en la tabla quedaron Miguel Uribe Londoño, con 28.579 votos; Sondra Macollins Garvin Pinto, con 19.837; Roy Leonardo Barreras Montealegre, con 14.091; Luis Gilberto Murillo Urrutia, con 13.243 (retirado semanas antes); Carlos Eduardo Caicedo Omar, con 12.669 (retirado días antes); y Gustavo Matamoros Camacho, con 5.612 votos.
El contraste resulta llamativo porque varios de esos nombres habían tenido presencia previa en cargos públicos, debates nacionales o campañas con reconocimiento mediático. Sin embargo, en el conteo preliminar, la opción de voto en blanco tuvo más respaldo individual que todas esas candidaturas.
Una señal menor en porcentaje, pero fuerte en lectura política
El peso porcentual del voto en blanco fue bajo frente a los candidatos que lideraron la elección. Abelardo de la Espriella registró 10.328.955 votos, equivalentes al 43,73 %, mientras Iván Cepeda alcanzó 9.664.594 votos, es decir, el 40,91 %. Paloma Valencia se ubicó tercera con 1.634.817 votos y Sergio Fajardo llegó a 1.006.096.
Sin embargo, el dato del voto en blanco sí permite ver otra capa del resultado: una parte del electorado prefirió marcar una opción de rechazo o inconformidad antes que respaldar a algunas de las candidaturas ubicadas en la parte baja de la contienda.
La Registraduría advirtió, además, que estos boletines hacen parte del preconteo, tienen carácter informativo y no son documentos electorales que definan jurídicamente una elección. Aun así, con más del 99 % de las mesas informadas, el resultado ya deja una fotografía política clara de una primera vuelta que no solo definió el paso de De la Espriella y Cepeda al balotaje, sino que también evidenció el bajo respaldo de varias candidaturas frente al voto en blanco.
