El Juzgado 10 Penal del Circuito de Cali emitió una condena de 37 meses de prisión contra Henry Alexis Velasco Rodríguez, el cual fue hallado culpable de insultos racistas e intimidar al agente de tránsito José Félix Angulo. La decisión judicial penaliza de manera directa los delitos de violencia contra servidor público agravado en concurso con actos de discriminación racial agravada.
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Además de la pena privativa de la libertad, el fallo estipula que el agresor deberá pagar una multa de más de cinco salarios mínimos legales vigentes, cifra que roza los nueve millones de pesos. Según detalló la defensa de la víctima, representada por el abogado Raimundo Tello, al procesado se le negaron los beneficios de excarcelación. Aunque Velasco permanecía bajo la figura de prisión domiciliaria durante el avance del proceso, la firmeza de esta sentencia obliga su traslado inminente a un centro penitenciario.
El origen del proceso penal en San Fernando
El expediente judicial documenta que los hechos ocurrieron el 16 de mayo de 2025. Aquel día, el agente Angulo, identificado con el número 466, realizaba labores de control vial en el barrio San Fernando. El funcionario requirió los documentos a una ciudadana que había estacionado su vehículo en una zona prohibida frente a una licorera.
Durante el procedimiento regular, Velasco, quien laboraba en el local cercano y no tenía relación con la infracción, abordó al uniformado. A través de videos grabados por testigos que sirvieron como material probatorio fundamental para la Fiscalía General de la Nación, quedó registrado cómo el hoy condenado intentó provocar una pelea mediante agresiones verbales y expresiones discriminatorias como “esclavo basura”, “estás al mando de un blanco” y “negro feo”.
Después de la viralización de las imágenes, el establecimiento comercial emitió un comunicado desvinculándose de las acciones de su empleado. Paralelamente, el agresor intentó cambiar su aspecto físico para evadir a las autoridades, pero investigadores del CTI lograron su captura siete días después del incidente.
Dignidad frente a la provocación en la vía pública
El caso tomó relevancia nacional no solo por la crudeza de los insultos, sino por la postura del agente Angulo. Durante los minutos que duró el hostigamiento, el funcionario mantuvo estricta compostura y evitó cualquier confrontación física. En declaraciones entregadas a Noticias Caracol, Angulo atribuyó su reacción a los valores infundidos desde su hogar y a su ética profesional, indicando que el deber normativo de un agente es servir y educar a la comunidad, no agredirla.
Posterior al ataque, la Alcaldía de Cali condecoró al funcionario por su entereza en el ejercicio de sus funciones. Frente al desenlace judicial y al ser consultado sobre su agresor, Angulo interpuso la denuncia penal para dejar un precedente contra la violencia racial en Colombia, pero afirmó perdonar a Velasco a nivel personal. El agente concluyó su intervención pública sugiriéndole al agresor estudiar la historia del racismo, recordando que posee todas las capacidades profesionales para ejercer su labor y reafirmando su derecho inalienable al respeto.
