La desaparición de Yulixa Consuelo Toloza, una mujer de 52 años que fue vista por última vez después de realizarse un procedimiento estético en el barrio Venecia, en el sur de Bogotá, sigue rodeada de preguntas. Aunque una primera denuncia ya puso sobre la mesa que sus amigas no tienen información clara sobre su paradero, nuevos detalles de su estado físico antes de desaparecer aumentan las dudas sobre una de las versiones entregadas: que la mujer habría salido sola del lugar.
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De acuerdo con el relato entregado por una de sus amigas a Blu Radio, Yulixa habría llegado al establecimiento en la mañana para practicarse una lipólisis láser. El procedimiento, según les habrían dicho inicialmente, tomaría cerca de dos horas, pero se extendió por varias más. Cuando finalmente pudieron verla, sus allegadas aseguran que no estaba en condiciones normales de recuperación.
“No podía respirar”, dijo Amalia Pardo, amiga cercana de Yulixa, en entrevista con Mañanas Blu, de Blu Radio, al describir el estado en el que aseguró haberla encontrado tras la intervención. En esa misma conversación, Pardo relató que la mujer “se le iba la respiración, se ponía pálida y se desmayaba automáticamente”, una descripción que, según su versión, quedó registrada en videos que ella misma grabó. La amiga también afirmó al medio radial que, desde la 1:00 de la tarde, cuando le dijeron que Yulixa ya había salido del procedimiento, la notó mal, con dificultad para hablar y diciendo cosas sin sentido.
Pardo agregó en la entrevista que el personal del lugar le habría insistido en que se llevara a Yulixa a su casa, pese al estado en el que, según ella, se encontraba. “Yo les dije: ‘¿Cómo me la voy a llevar así? Yo no sé qué hacer si a ella le pasa algo’”, recordó la amiga en diálogo con Mañanas Blu, de Blu Radio.
La versión que sus amigas no creen
El punto que hoy genera más incertidumbre entre sus allegadas no es únicamente que Yulixa haya desaparecido después del procedimiento, sino la explicación que habrían recibido cuando regresaron al lugar, mencionado que la mujer se había despertado alterada y se había ido por sus propios medios.
Las amigas han insistido y que el estado en el que vieron a Yulixa hacía difícil creer que pudiera levantarse, salir sola y desplazarse sin pedir ayuda. Por ahora, sin embargo, esa contradicción sigue sin una respuesta oficial conocida públicamente.
En este punto, el caso debe manejarse con cautela. Hasta el momento, no hay un pronunciamiento público que establezca qué ocurrió después de que Yulixa permaneciera en recuperación ni si salió o no del establecimiento por voluntad propia. Lo que existe, por ahora, son testimonios de sus amigas, una denuncia pública.
Tampoco se puede afirmar que haya existido una mala práctica médica o una lesión específica derivada del procedimiento. Una de sus amigas aseguró que consultó informalmente a un médico por los síntomas que vio, pero cualquier conclusión clínica tendría que provenir de una autoridad médica o judicial.
Las preguntas que deja el caso
La desaparición de Yulixa mantiene bajo revisión el tramo posterior al procedimiento y las condiciones en las que habría permanecido dentro del establecimiento. Hasta ahora, sus allegadas insisten en que la versión de una salida voluntaria no coincide con el estado físico en el que aseguran haberla visto, mientras las autoridades avanzan en la verificación de lo ocurrido y de las condiciones bajo las cuales funcionaba el lugar.
La Secretaría Distrital de Salud ha mencionado en varias ocaciones, antes de someterse a una cirugía o procedimiento estético, las personas deben verificar que la institución esté habilitada, realizarse los exámenes previos necesarios, evaluar los riesgos y revisar el plan quirúrgico y los cuidados posteriores.
Además, Bogotá cuenta con listados oficiales de instituciones habilitadas para servicios quirúrgicos de cirugía estética, una herramienta que puede ser consultada antes de tomar una decisión que involucre la salud y la vida.
No hay que esperar para reportar una desaparición
El caso también recuerda una información clave para cualquier familia: en Colombia no es necesario esperar 72 horas para reportar la desaparición de una persona. Desde el primer momento en que se desconoce su paradero, cualquier ciudadano puede solicitar la activación del Mecanismo de Búsqueda Urgente ante la Fiscalía o un juez.
Este mecanismo busca ordenar diligencias inmediatas para ubicar a la persona desaparecida y proteger sus derechos fundamentales. Por eso, ante una situación similar, la recomendación oficial es acudir de inmediato a las autoridades, aportar la mayor cantidad de información posible y no dejar pasar tiempo bajo la idea equivocada de que debe cumplirse un plazo mínimo.
