Clemencia Vargas, hija del exvicepresidente Germán Vargas Lleras, transformó el luto por la muerte de su padre en un contundente llamado electoral. En una entrevista exclusiva concedida a Néstor Morales en Mañanas Blu, dejó de lado el protocolo para entregar una directriz política clara de cara a las próximas elecciones en Colombia, revelando supuestamente las últimas preocupaciones del líder político antes de su deceso.
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Lejos de limitar su intervención a la memoria personal del líder de Cambio Radical, la hija del exvicepresidente emitió un mensaje de confrontación a los oyentes y seguidores de su padre. “Si hoy quisiéramos algún legado de Germán Vargas Lleras sería salir a que por ningún motivo le entregáramos este país a Cepeda y sus secuaces, y hay que decirlo con contundencia. Hay que salvar este país y yo creo que ese es el gran legado que los colombianos le podemos hacer a mi papá”, sentenció en a la emisora.
El diagnóstico bajo estricta reserva
En cuanto al plano personal, la entrevista en la cadena radia dejó al descubierto la estrategia de total reserva con la que el dirigente manejó su diagnóstico. Clemencia Vargas confirmó que el exvicepresidente padecía un agresivo tumor, situación que trato de ocultar a la opinión pública para mantener intacta su figura de poder y evitar proyecciones de debilidad institucional.
“Nunca se quejó, nunca se victimizó”, relató su hija. Al evaluar los múltiples episodios límite en la vida del político, confirmó que el tratamiento oncológico de este último año representó el golpe más devastador para su círculo cercano.
La presidencia inconclusa
Asimismo, dijo que hasta el final de sus días, el debate público fue inevitable para el líder de Cambio Radical. Aunque parte de su entorno le sugirió retirarse a disfrutar de su nueva etapa familiar tras conocer la gravedad del tumor, el exvicepresidente se mantuvo activo publicando columnas de opinión. Desde allí, advirtió de manera reiterativa que cualquier división en los sectores de oposición garantizaría la continuidad del proyecto del presidente Gustavo Petro.
En un intento por justificar las pasadas derrotas electorales que le impidieron al exministro llegar a la Casa de Nariño, su hija argumentó que los votantes optaron por el populismo. Según su lectura, el fracaso presidencial de Vargas Lleras no respondió a la falta de apoyo popular, sino a su negativa de competir con “discursos y promesas falsas”, asegurando que los dirigentes de hoy hablan mucho y ejecutan poco.
Pese a la gravedad de la enfermedad y a las sugerencias de su entorno para que se retirara a disfrutar de su reciente etapa como abuelo de Agustín, hijo de Clemencia, Germán Vargas Lleras se rehusó a abandonar la arena pública. Hasta sus últimos días, el exvicepresidente intercaló sus citas médicas con la redacción de columnas críticas, manteniendo activa su agenda con el objetivo de influir en el rumbo del país.
