Una situación crítica de vulneración de derechos infantiles fue detectada por la Secretaría Distrital de Integración Social en la Unidad de Protección Integral (UPI) La Rioja. Durante una jornada de monitoreo, los equipos territoriales quedaron en alerta máxima al encontrar a niños y adolescentes bajo los efectos del alcohol, lo que desencadenó un operativo de emergencia para proteger a 52 menores de edad.
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El reporte más impactante de las autoridades detalla el hallazgo de una adolescente de apenas 13 años en un alto estado de alicoramiento. La gravedad del caso aumentó cuando los funcionarios intentaron contactar a su red familiar para brindar asistencia médica, pero encontraron a la madre de la menor también en avanzado estado de embriaguez, lo que impidió que la niña recibiera la valoración médica correspondiente en ese momento.
Este no fue un caso aislado. Durante la jornada, los equipos del Distrito evidenciaron que otros menores de edad estaban consumiendo bebidas embriagantes en medio de un entorno marcado por el alcoholismo de los adultos y múltiples riñas.
Rescate masivo: 52 menores a entornos seguros
Ante la evidencia de que la comunidad no ofrecía un entorno protector, la Alcaldía de Bogotá, en articulación con la Policía de Infancia y Adolescencia y el ICBF, activó un plan de contingencia inmediato. El resultado fue el traslado de 52 niñas, niños y adolescentes Emberá hacia los Centros Amar de Bosa, Corabastos y Mártires II.
Estos centros especializados buscan:
- Alejar a los menores del riesgo: Retirarlos de un ambiente de consumo de sustancias y violencia.
- Restablecer sus derechos: Brindar atención profesional ante la negligencia de sus cuidadores.
- Seguridad integral: Garantizar alimentación y cuidado mientras se define su situación legal.
Negligencia y corresponsabilidad en entredicho
La Secretaría de Integración Social fue enfática al señalar que el consumo de alcohol en menores es una falta gravísima que atenta contra la vida y el desarrollo. Según el Código de la Infancia y la Adolescencia, la familia tiene la primera responsabilidad de cuidado, una obligación que fue ignorada en este episodio.
El Distrito ha hecho un llamado urgente a los líderes de la comunidad Emberá para erradicar el consumo de alcohol entre los jóvenes y evitar el descuido de la niñez. Mientras tanto, los 52 menores permanecerán bajo la custodia de entidades del Estado hasta que se garantice que su entorno familiar sea realmente seguro y libre de abusos.
