El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, confirmó la disposición del Distrito para participar en las mesas de concertación con el Gobierno Nacional y la Gobernación de Cundinamarca sobre el Regiotram del Norte. Sin embargo, condicionó el avance de los diálogos a una definición estricta del proyecto, señalando que los diseños reales no corresponden a lo que plantea el presidente Gustavo Petro.
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La controversia escaló luego de una pronunciación del jefe de Estado, donde defendió la integración urbana del nuevo sistema argumentando que un tranvía “no necesita encerrarse”, convive pacíficamente con el tráfico mixto y peatonal, y frena en los semáforos.
Ante estas afirmaciones, el alcalde exigió revisar la documentación oficial que respalda la obra antes de continuar las discusiones técnicas.
“Bogotá está lista para sentarse a trabajar con la nación y el departamento en las mesas técnicas para poder avanzar en el Regiotram del norte. Pero lo primero que tenemos que abordar es una discusión sobre de qué proyecto estamos hablando, a qué nos referimos con este proyecto. Y lo digo porque el presidente de la República puso un trino (...) con críticas falsas”, aseguró Galán.
Los expedientes que contradicen al presidente, según Galán
El mandatario local acudió a los expedientes del Ministerio de Transporte y al documento Conpes para refutar la viabilidad de la visión del Ejecutivo, detallando cómo los estudios oficiales exigen cerramientos físicos y la alteración de cruces viales.
“La página 19 del documento de aval técnico del Ministerio de Transporte dice lo siguiente, sobre los cerramientos: ‘En la zona urbana de Bogotá el corredor férreo se proyecta segregado de los demás actores viales con elementos físicos como cerramientos para impedir la invasión de la línea férrea’, muy distinto a lo que plantea el presidente”, puntualizó el alcalde.
Sobre la convivencia con el tráfico mixto y los peatones que mencionó Petro, Galán expuso las cifras de intervención urbana que traería el tren desde Zipaquirá. Citando el documento de soporte del Conpes (página 106), advirtió que “se cerrarán 84 cruces a nivel, conservando 29 pasos vehiculares y 10 pasos peatonales a nivel”.
“Trenes imaginarios” y tensiones institucionales
La afirmación de que el sistema se detendrá en las intersecciones con semáforos también fue desestimada por Galán, quien recordó que el proyecto contempla la construcción de seis puentes férreos, ocho viaductos, un tramo subterráneo y cuatro elevaciones viales.
Ante las críticas sobre un supuesto desconocimiento de la alcaldía frente a los detalles de la obra, Galán revirtió el señalamiento directamente hacia la Casa de Nariño.
“El gobernador ha dicho: ‘Es que la alcaldía no conoce el proyecto’. Todo parece indicar que quien no conoce el proyecto es el presidente de la República. Porque es una descripción muy distinta a la que él hace en su trino de lo que están los documentos”, afirmó.
Según el mandatario capitalino, el presidente visualiza proyectos similares a los de París o Zaragoza, pero los documentos técnicos describen sistemas parecidos a los de Guadalajara.
“Repito, Bogotá está lista a debatir, tenemos actitud constructiva, trabajemos para sacar adelante este proyecto, pero debemos dar un debate honesto, un debate real, concreto, sobre lo que están los documentos y no con trenes imaginarios que no tienen soporte en este momento”, concluyó.
