En medio de la última jornada de la Filbo, la senadora del Centro Democrático María Fernanda Cabal lanzó su libro ‘Yo soy Cabal’ y aprovechó para dar una noticia que causó un remezón en el mundo político: va a fundar un nuevo partido de derecha. El anuncio lo hizo después de manifestar públicamente su desacuerdo con el proceso interno que adelantó el Centro Democrático para terminar eligiendo a Paloma Valencia como su candidata presidencial.
(Lea más sobre la campaña presidencial en: Cepeda se enfureció con Tomás Uribe y lo llamó “sobrino del jefe del grupo paramilitar Los 12 Apóstoles”).
Cabal, que también participó en esa contienda, advirtió que se sintió “maltratada” y señaló que, pese a ese desaire, no apoyará a un candidato presidencial distinto. “El deseo que tengo inmenso es construir mi propio movimiento, que se convierta en partido”, advirtió Cabal durante una entrevista con la emisora Blu Radio.
Como referentes tomó al actual presidente de Argentina, Javier Milei, y al de Chile, José Antonio Kast. Y señaló que antes de su éxito electoral, ambos mandatarios consideraban que los partidos políticos de sus países no estaban respondiendo a las necesidades que tenían.
Estas afirmaciones implican necesariamente cuestionar la autoridad del expresidente Álvaro Uribe como el líder natural de la derecha en Colombia. De hecho, para Cabal el exmandatario ni siquiera pertenece a ese espectro político. “Es que Álvaro Uribe no es de derecha. (...) Él es socialdemócrata, muy similar a los gobiernos europeos de hoy que vienen siendo desafiados por políticas que ya les exigen menos contemplación contra la migración, menos Estado que pese en el bolsillo del individuo”, anotó la congresista.
Sus declaraciones son la culminación de una tensión creciente entre Cabal y el uribismo. Tras perder el proceso interno que le dio la victoria a Paloma Valencia, Cabal y su esposo, José Félix Lafaurie, publicaron una dura carta en la cual no solo advirtieron supuestas irregularidades en los resultados de la encuesta que usó el Centro Democrático, sino que también manifestaron su malestar con otras figuras históricas del uribismo, como José Obdulio Gaviria y Nubia Stella Martínez. En esa misiva, además, anunciaron su renuncia al partido.
La irrupción de Abelardo de la Espriella
Pero María Fernanda Cabal no ha sido la única lideresa política que ha empezado a hablar de lo que viene para la derecha en un período de posturibismo. En una entrevista con la periodista María Isabel Rueda, el exvicepresidente Francisco Santos advirtió que Paloma Valencia debe tomar el timón de la derecha en un momento así.
“Ella debe tener claro que, desde ya, tiene que empezar a representar el posturibismo, donde esa centroderecha y esa derecha que Paloma y Juan Daniel representan comiencen a mostrar unos valores que se modernizan, pero que se siguen manteniendo en lo fundamental”, advirtió Santos en la entrevista.
Un personaje clave para el posturibismo será el candidato Abelardo de la Espriella. Si bien, él ha manifestado un respeto profundo por el expresidente Uribe — demostrando la relevancia electoral que mantiene el exmandatario— varios de sus aliados han atacado sin contemplaciones al uribismo.
Esto quedó claro en un enfrentamiento que tuvieron Carlos Suárez, estratega de la campaña de De la Espriella, y uno de los hijos del expresidente Uribe, Tomás Uribe.
“Ahora, quieren coronar a una nueva “señalada” como si el uribismo fuese un trono que se hereda y la presidencia un cargo que se rota entre familias. Pero mira, Tommy: todo reinado llega a su fin. En democracia el liderazgo no se hereda, se gana en la calle, con el pueblo y en las urnas. La gente ya está cansada de que los mismos apellidos decidan quién es ‘leal’ y quién no. Abelardo está sumando porque se lo ganó; tú sigues hablando como si mandaras, escudado en el apellido de tu papá”, comentó Suárez en un trino dirigido a Tomás Uribe.
La derecha se encuentra, entonces, en un momento crucial. Si Abelardo de la Espriella pasa a segunda vuelta, demostrará que el electorado de derecha está listo para dejar atrás la figura patriarcal del expresidente Uribe, aun cuando siga manifestando aprecio por su legado.
Si, por el contrario, Paloma Valencia consigue recortar distancias y pasar a la segunda vuelta con Iván Cepeda, el uribismo dará un golpe de autoridad y seguirá manteniendo protagonismo por otros cuatro años sin importar el resultado de las elecciones de junio. Aun cuando Valencia pierda con Cepeda, recibiría una curul en el Senado, consolidaría la unidad de la segunda bancada más numerosa en esa corporación y mantendría su puesto como la primera fuerza de Oposición. Ni hablar de lo que pasaría si la candidata del Centro Democrático llega a la Presidencia y recupera el poder del uribismo sobre el Ejecutivo.
La polémica por el debate
Mientras se acerca la fecha de las elecciones presidenciales, las fricciones entre las campañas de De la Espriella y Valencia son cada vez más evidentes.
Uno de los últimos episodios se dio después de que la campaña de Valencia anunció que haría un debate con Iván Cepeda y luego le extendió una invitación para otro debate a De la Espriella.
El espacio con Cepeda, al parecer, era más un ejercicio de marketing político que un debate, pues el candidato del Pacto Histórico nunca confirmó su asistencia a ese encuentro.
En cambio, todo apunta a que la invitación De la Espriella iba en serio y pretendía que tanto él como Valencia se midieran en un debate público.
“Con franqueza y sin rodeos, los invitamos a un debate público. Ha llegado el momento de discutir de cara a los colombianos qué proponemos para Colombia y en qué nos diferenciamos. Hemos visto cómo el senador Iván Cepeda ha rehuido los escenarios de debate. Esa actitud le hace daño a la democracia y los electores tienen derecho a vernos contrastar nuestras ideas, así como vernos responder preguntas difíciles. Quien aspira a gobernar Colombia tiene la obligación de contrastar en público sus propuestas. No esperemos más a quienes no quieren venir y hagamos lo que el país nos está pidiendo”, rezaba la carta firmada por Valencia y dirigida a De la Espriella.
El abogado contestó, con evidente molestia, a la invitación de Paloma Valencia a través de su cuenta oficial en la red social X. “Querida Paloma: la campaña no es para jugarreticas. El debate que propones lo esquivaste tú misma cuando nos citó Luis Carlos Vélez y todos habíamos aceptado.¿Cambias de posición después de los resultados de las encuestas? Quieres hablar de diferencias: ahí están, claras. El pueblo lo sabe; la gente no es tonta como creen los políticos. Tú con los de siempre; yo con los nunca. Y tu fórmula impulsa una agenda frente a la que estamos totalmente en contra”, advirtió De la Espriella.
Pese a todo, el abogado advirtió que estaría dispuesto a ir a un debate en el que participe Cepeda.
Valencia no guardó silencio frente al punzante comentario de De la Espriella y le contestó a través del mismo canal. Allí le recordó su posición frente al Acuerdo de Paz y sostuvo que él estaba fuera del país mientras ella se encontraba en el Congreso.
“Abelardo, tienes razón yo siempre he estado en el debate defendiendo a Colombia: Yo lideré el voto por el No y voté no al plebiscito, mientras tú votaste sí. Yo he hecho oposición a Petro 4 años, y he tenido los resultados para pararlo desde Colombia, mientras tu vivías en Italia. Tienes razón yo soy la de siempre defendiendo a Colombia, y a ti te queda muy bien el nunca. Las encuestas lo que muestran, muy a tu pesar, es que estamos empatados. Muestran que nuestra campaña es la única capaz de ganarle a Cepeda en segunda vuelta. El de las jugarretas eres tú querido Abelardo, que criticas a Cepeda por no ir a debates, pero tú tampoco vas”, advirtió Valencia.
