El Salvador sigue avanzando en uno de los procesos judiciales más grandes de su historia reciente. Este jueves continuó el juicio colectivo contra cientos de integrantes de la pandilla Mara Salvatrucha, señalados de participar en más de 40.000 delitos en el país centroamericano.
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El proceso, que se desarrolla en el Tribunal Sexto contra el Crimen Organizado de San Salvador, involucra a 486 pandilleros, entre ellos varios de sus cabecillas históricos.
Así se vive el juicio desde la megacárcel
Durante la jornada, periodistas tuvieron acceso a uno de los pabellones del Centro de Confinamiento Contra el Terrorismo, la megacárcel construida por el gobierno de Nayib Bukele.
Desde allí, los acusados siguieron la audiencia de forma virtual, sentados en sillas plásticas, en completo silencio, esposados y con grilletes, mientras escuchaban los testimonios en su contra a través de grandes pantallas.
Vestidos con uniforme blanco y con los tatuajes que los identifican como miembros de la estructura criminal, los procesados permanecieron bajo estrictas medidas de seguridad durante el desarrollo del juicio.
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Más de 47.000 delitos en investigación
Según la Fiscalía, los acusados están siendo procesados por más de 47.000 delitos, entre ellos homicidio, feminicidio, extorsión, tráfico de armas y desaparición de personas.
En el caso de los cabecillas —más de una veintena—, las autoridades buscan atribuirles responsabilidad en más de 9.000 hechos criminales, incluyendo el asesinato de al menos 80 policías.
“Todas esas muertes se van a atribuir a los jefes históricos”, explicó el fiscal adjunto contra el Crimen Organizado, Max Muñoz.
Un proceso clave bajo el régimen de excepción
Este es el segundo juicio masivo contra pandillas desde la implementación del régimen de excepción en marzo de 2022, una medida impulsada por el gobierno de Bukele para enfrentar la violencia de estos grupos.
Desde entonces, las autoridades reportan la captura de más de 91.000 personas presuntamente vinculadas a pandillas. El Gobierno asegura que unas 8.000 han sido liberadas tras comprobar su inocencia.
Sin embargo, organizaciones de derechos humanos han advertido sobre el impacto de estas medidas, señalando miles de denuncias por detenciones arbitrarias y centenares de muertes bajo custodia.
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Los cabecillas bajo la lupa
Entre los principales procesados figuran líderes históricos de la estructura criminal, señalados de haber dirigido operaciones delictivas durante años y de haber participado incluso en negociaciones con gobiernos anteriores.
Algunos de estos cabecillas permanecen recluidos en el CECOT o en otras cárceles de máxima seguridad, mientras que otros enfrentan procesos en el exterior o en ausencia.
Un juicio que marca un precedente
El avance de este juicio colectivo representa un nuevo capítulo en la estrategia de El Salvador contra las pandillas, en medio de un modelo de seguridad que ha generado tanto respaldo como cuestionamientos a nivel internacional.
Mientras la justicia intenta establecer responsabilidades en miles de crímenes, el país sigue en el centro del debate sobre cómo enfrentar la criminalidad sin vulnerar derechos fundamentales.
